<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<!DOCTYPE article PUBLIC "-//NLM//DTD Journal Publishing DTD v3.0 20080202//EN" "http://dtd.nlm.nih.gov/publishing/3.0/journalpublishing3.dtd"> <article article-type="research-article" dtd-version="3.0" xml:lang="es" xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">


	<front>
		<journal-meta>
			<journal-id journal-id-type="publisher-id">Revista Internacional de Sociolog&#x00ED;a</journal-id>
			<journal-title-group>
				<journal-title>Revista Internacional de Sociolog&#x00ED;a</journal-title>
				<abbrev-journal-title>RIS</abbrev-journal-title>
			</journal-title-group>
			<issn pub-type="epub">0034-9712</issn>
			<publisher>
				<publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas</publisher-name>
			</publisher>
		</journal-meta>
		
		<article-meta>
			<article-id pub-id-type="publisher-id">ris.2018.76.1.16.25</article-id>
            <article-id pub-id-type="doi">10.3989/ris.2018.76.1.16.25</article-id>
			 
			<article-categories>
				<subj-group subj-group-type="heading">
				<subject>ART&#x00CD;CULO / ARTICLE</subject>
				</subj-group>
			</article-categories>	 	 
				
			<title-group>
				<article-title>Los l&#x00ED;mites del cuidado. Organizaci&#x00F3;n de la asistencia a domicilio para personas mayores en Madrid y Par&#x00ED;s</article-title>
				<trans-title-group xml:lang="en">
					<trans-title>The limits of care. Organisation of the Household Assistance for the elderly in Madrid and Paris</trans-title>
				</trans-title-group>
				<alt-title alt-title-type="running-head">Los l&#x00ED;mites del cuidado. Organizaci&#x00F3;n de la asistencia a domicilio para personas mayores en Madrid y Par&#x00ED;s</alt-title>
			</title-group>
			
						
			<contrib-group>
			
				<contrib contrib-type="author" corresp="yes"> 
					<name>
					 <surname>Mor&#x00E9;</surname>
					 <given-names>Paloma</given-names>
					</name>
					<xref ref-type="aff" rid="U1"/>
					<xref ref-type="corresp" rid="cor1"/>
				</contrib>
	
			</contrib-group>
			
			<aff id="U1">Aix-Marseille Univ, LabexMed, CNRS, LEST, Aix-en-Provence, IRD, LPED, Marseille France </aff>
			
			<author-notes>
				<corresp id="cor1">e-mail: <email xlink:href="morecorral.paloma@gmail.com">morecorral.paloma@gmail.com</email>
					ORCID iD: <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://orcid.org/0000-0003-2929-6987">https://orcid.org/0000-0003-2929-6987</ext-link>
				</corresp>

			</author-notes>
			
			
			<pub-date pub-type="epub">
				<day>31</day>
				<month>03</month>
				<year>2018</year>
			</pub-date>
						
			
			<pub-date pub-type="collection">
			<year>2018</year>
			</pub-date>
			
			<volume>76</volume>
			<issue>1</issue>
			
			<elocation-id>e086</elocation-id>

			 <history>
				<date date-type="received">
					<day>15</day>
					<month>02</month>
					<year>2016</year>
				</date>
				<date date-type="accepted">
					<day>20</day>
					<month>04</month>
					<year>2017</year>
				</date>
				<date date-type="published online">
					<day>22</day>
					<month>03</month>
					<year>2018</year>
				</date>
			 </history>
			 
			<permissions>
				<copyright-statement>&#x00A9; 2018 CSIC</copyright-statement>
				<copyright-year>2018</copyright-year>
				<license license-type="open-access" xlink:href="http://creativecommons.org/licenses/by/3.0/es/deed.en">
					<license-p>Este es un art&#x00ED;culo de acceso abierto distribuido bajo los t&#x00E9;rminos de la licencia de uso y distribuci&#x00F3;n Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional (CC BY 4.0).</license-p>
				</license>
			</permissions>
			
			<abstract xml:lang="es">
				<title>RESUMEN</title>
				<p>Este art&#x00ED;culo analiza de manera comparativa los cuidados a domicilio destinados a personas mayores en las capitales de Espa&#x00F1;a y Francia. A trav&#x00E9;s de una metodolog&#x00ED;a cualitativa que combina entrevistas y observaci&#x00F3;n participante se comparan los servicios de ayuda a domicilio y el empleo de hogar en ambas ciudades. De esta forma se pone de manifiesto c&#x00F3;mo las dimensiones moral, emocional y material se articulan en el desempe&#x00F1;o del trabajo. Este an&#x00E1;lisis contribuye a “desnaturalizar” el trabajo de cuidados mostrando que los empleos pueden ser definidos de m&#x00FA;ltiples formas, implicando l&#x00ED;mites muy diferentes en la definici&#x00F3;n de las tareas, la cualificaci&#x00F3;n requerida, los tiempos y las relaciones de trabajo.</p>
			</abstract>
			
			<trans-abstract xml:lang="en">
				<title>ABSTRACT</title>
				<p>This article analyses from a comparative perspective household care for the elderly in the capitals of Spain and France. Through a qualitative methodology combining interviews and participant observation, the article compares household care services and domestic work in both cities. The analysis shows how the moral, emotional and material dimensions are articulated in the performance of the work. This analysis contributes to the “denaturalization” of care work by showing that those jobs can be defined in multiple ways, implying very different limits in the definition of the tasks, qualifications, working times and labour relations.</p>
			</trans-abstract>

			<kwd-group xml:lang="es">							
				<title>PALABRAS CLAVE</title>
				<kwd>Ayuda a domicilio</kwd>
				<kwd>Cuidados</kwd>
				<kwd>Empleo de hogar</kwd>
				<kwd>Mujeres inmigrantes</kwd>
				<kwd>Personas mayores</kwd>
			</kwd-group>
			
			<kwd-group xml:lang="en">
				<title>KEYWORDS</title> 			
				<kwd>Care</kwd>	
				<kwd>Domestic work</kwd>
				<kwd>Elderly</kwd>
				<kwd>Household help</kwd>
				<kwd>Migrant women</kwd>
			</kwd-group>
		
		</article-meta>
	</front>		
	

	<body>	
			
		<sec id="S1">
			<title>INTRODUCCI&#x00D3;N</title>

			<p>Este art&#x00ED;culo analiza los distintos servicios de cuidados a domicilio dirigidos a personas mayores y/o dependientes en Espa&#x00F1;a y en Francia. A trav&#x00E9;s de una metodolog&#x00ED;a cualitativa y desde la perspectiva de las trabajadoras, la mayor&#x00ED;a mujeres inmigrantes, se analiza comparativamente la complejidad de los cuidados, visibilizando que se trata de un trabajo en el que las tareas materiales, el sentido moral y las experiencias emocionales est&#x00E1;n profundamente intrincadas. El objetivo es mostrar que la organizaci&#x00F3;n del trabajo de cuidados en contextos m&#x00E1;s o menos formales, flexibles, dom&#x00E9;sticos, o profesionales, adem&#x00E1;s de repercutir sobre el desempe&#x00F1;o material del trabajo, compromete a las trabajadoras en una construcci&#x00F3;n emocional y moral del trabajo que realizan y moldea sus identidades laborales (Mor&#x00E9;, <xref ref-type="bibr" rid="CIT30">2017</xref>).</p>

			<p>En la literatura sobre cuidados a domicilio predominan los estudios de caso sobre un contexto determinado y un tipo de trabajo espec&#x00ED;fico, ya sea, por ejemplo, sobre el empleo de hogar en Espa&#x00F1;a (Colectivo Io&#x00E9; <xref ref-type="bibr" rid="CIT07">2001</xref>; Marcu <xref ref-type="bibr" rid="CIT22">2009</xref>; Rodr&#x00ED;guez <xref ref-type="bibr" rid="CIT33">2012</xref>) o la ayuda a domicilio en Francia (Dussuet <xref ref-type="bibr" rid="CIT12">2005</xref>; Avril <xref ref-type="bibr" rid="CIT03">2014</xref>) o en Inglaterra (Bolton y Wibberley <xref ref-type="bibr" rid="CIT05">2014</xref>). Sin embargo, los estudios comparativos son escasos. Existen algunos ejemplos de comparaci&#x00F3;n internacional de un mismo tipo de empleo, como el servicio dom&#x00E9;stico (Anderson <xref ref-type="bibr" rid="CIT01">2000</xref>), o de comparaciones internaciones en las que se estudian tambi&#x00E9;n tipos de empleo distintos, como el servicio dom&#x00E9;stico en Italia y la ayuda a domicilio en Francia (Scrinzi <xref ref-type="bibr" rid="CIT34">2013</xref>); son m&#x00E1;s escasos a&#x00FA;n los estudios comparativos que abarcan, a la vez, distintas formas de empleo en pa&#x00ED;ses diferentes. Este es el vac&#x00ED;o que esta investigaci&#x00F3;n ha pretendido llenar, analizando dos tipos de trabajo a domicilio, comparables entre s&#x00ED;, en ambos estudios de caso. As&#x00ED;, se trata de un estudio doblemente comparativo.</p>

			<p>Por un lado, una comparaci&#x00F3;n internacional entre las capitales de Espa&#x00F1;a y Francia; con el objetivo de contrastar c&#x00F3;mo estos dos pa&#x00ED;ses est&#x00E1;n resolviendo de manera tan diferente la cuesti&#x00F3;n de los cuidados, a pesar de estar marcados por tendencias similares como el envejecimiento de la poblaci&#x00F3;n, los cambios en las din&#x00E1;micas familiares, la creciente mercantilizaci&#x00F3;n de los cuidados en las grandes ciudades, y la atracci&#x00F3;n de mano de obra inmigrante en este sector. Por otro lado, una comparaci&#x00F3;n entre las dos principales formas de mercantilizar los cuidados en ambas ciudades. Se compara el empleo de hogar interno destinado al cuidado de mayores dependientes, muy extendido en Madrid y residual en Par&#x00ED;s, con los servicios de ayuda a domicilio, que son el principal medio de atenci&#x00F3;n a personas dependientes en Par&#x00ED;s y un servicio bastante desarrollado en Madrid. </p>

			<p>El art&#x00ED;culo se divide en seis apartados: (1) se presentan algunos elementos fundamentales del marco te&#x00F3;rico de la investigaci&#x00F3;n; (2) se perfilan los modelos de organizaci&#x00F3;n social de los cuidados de larga duraci&#x00F3;n a personas mayores presentes en las dos ciudades estudiadas; (3) se introduce la metodolog&#x00ED;a utilizada en el estudio; (4) se analiza el empleo de hogar destinado a cuidados de larga duraci&#x00F3;n en las dos ciudades; (5) se analizan los servicios de ayuda a domicilio comparando ambos contextos, y, (6) se dedica un apartado final para las conclusiones.</p>
		</sec>

		<sec id="S2">
			<title>ELEMENTOS TE&#x00D3;RICOS PARA DEFINIR EL TRABAJO DE CUIDADO</title>

			<p>Los primeros estudios sobre los cuidados se sit&#x00FA;an en los a&#x00F1;os 1980 y pon&#x00ED;an el &#x00E9;nfasis en la construcci&#x00F3;n social de un tipo de trabajo ligado a la construcci&#x00F3;n social de la feminidad y a la reproducci&#x00F3;n de la familia (Graham <xref ref-type="bibr" rid="CIT17">1983</xref>). En este sentido, los cuidados mercantilizados prestados por cuidadoras asalariadas no ser&#x00ED;an sino “servicios sustitutivos” de ese cuidado ideal del &#x00E1;mbito familiar (<italic>Ibid</italic>: 29). En los a&#x00F1;os 1990, se comenz&#x00F3; a analizar la noci&#x00F3;n de ‘cuidados’ dentro de un marco m&#x00E1;s amplio; se consideraba su dimensi&#x00F3;n p&#x00FA;blica en relaci&#x00F3;n, tanto con la mercantilizaci&#x00F3;n, como con la pol&#x00ED;tica social (Ungerson <xref ref-type="bibr" rid="CIT37">1990</xref> y <xref ref-type="bibr" rid="CIT38">1997</xref>; Thomas <xref ref-type="bibr" rid="CIT35">1993</xref>).</p>

			<p>En este sentido, Daly y Lewis (<xref ref-type="bibr" rid="CIT09">2000</xref>) propon&#x00ED;an una visi&#x00F3;n de los cuidados como organizaci&#x00F3;n social (<italic>social care</italic>) que abarcaba todas las actividades y relaciones implicadas en el sostenimiento de las necesidades f&#x00ED;sicas y emocionales de la poblaci&#x00F3;n en situaci&#x00F3;n de dependencia, y en los marcos normativos, econ&#x00F3;micos y sociales en los que se desarrollaban (<italic>Ibid</italic>: 285). Desde una perspectiva de g&#x00E9;nero, este enfoque analizaba c&#x00F3;mo se reparten los cuidados dentro de la sociedad entre las distintas instituciones incluyendo el Estado y las familias, as&#x00ED; como en relaci&#x00F3;n al mercado y a la sociedad civil.</p>

			<p>Bajo este marco, y desarrollando un an&#x00E1;lisis comparativo de las pol&#x00ED;ticas p&#x00FA;blicas, se ha puesto de manifiesto que los pa&#x00ED;ses europeos cuentan con distintos “reg&#x00ED;menes de cuidado”, entendidos como respuestas pol&#x00ED;ticas diferentes en la organizaci&#x00F3;n social de los cuidados (Bettio y Plantenga <xref ref-type="bibr" rid="CIT04">2004</xref>). De manera paralela se ha hecho evidente que la divisi&#x00F3;n internacional del trabajo de cuidado, realizado principalmente por mujeres migrantes, es una caracter&#x00ED;stica com&#x00FA;n a muchos pa&#x00ED;ses europeos (Anderson <xref ref-type="bibr" rid="CIT01">2000</xref>; Kofman <italic>et al.</italic> <xref ref-type="bibr" rid="CIT20">2000</xref>). As&#x00ED;, teniendo en cuenta tanto una perspectiva comparativa de los reg&#x00ED;menes de cuidados en Europa como la importancia de la perspectiva migratoria en este asunto, Williams y Gavanas (<xref ref-type="bibr" rid="CIT40">2008</xref>) se&#x00F1;alan que las experiencias y las relaciones de trabajo en el sector de los cuidados se moldean en un contexto institucional marcado por la intersecci&#x00F3;n de las pol&#x00ED;ticas p&#x00FA;blicas con las pol&#x00ED;ticas migratorias. </p>

			<p>Por otra parte, en lo que respecta a la noci&#x00F3;n de cuidados, si entendemos que cuidar es “todo aquello que hacemos para mantener, perpetuar y reparar nuestro ‘mundo’, para que podamos vivir en &#x00E9;l lo mejor posible” (Fisher y Tronto <xref ref-type="bibr" rid="CIT13">1990</xref>: 40), se puede afirmar que el desempe&#x00F1;o del trabajo de cuidados tiene la especificidad de entrelazar profundamente las dimensiones material, emocional y moral (Mart&#x00ED;n-Palomo <xref ref-type="bibr" rid="CIT23">2008</xref>: 28). Estas tres dimensiones toman una relevancia particular en los cuidados dirigidos a personas mayores que por su deterioro f&#x00ED;sico y cognitivo tienen dificultades para realizar por s&#x00ED; mismas las tareas m&#x00E1;s esenciales de la vida diaria. As&#x00ED;, en lo que respecta a la dimensi&#x00F3;n material, se requiere un intenso trabajo sobre el cuerpo humano, que se muestra a menudo en su desnudez e intimidad (Wolkowitz <xref ref-type="bibr" rid="CIT41">2002</xref>); al mismo tiempo es necesario controlar y maquillar las propias emociones para adecuarlas al contexto del trabajo, es decir, mostrar una sonrisa que camufla las verdaderas emociones –como la tristeza, el desagrado, o la impaciencia (Hochschild <xref ref-type="bibr" rid="CIT18">1979</xref>); por &#x00FA;ltimo, al cuidar de personas dependientes es fundamental el compromiso con una &#x00E9;tica de la responsabilidad para dar la respuesta adecuada a sus necesidades (Tronto <xref ref-type="bibr" rid="CIT36">1994</xref>; Molinier <xref ref-type="bibr" rid="CIT27">2013</xref>).</p>

			<p>El trabajo de cuidado se asocia a menudo a lo inmaterial –los afectos, el amor, las emociones- pero igualmente importante es su vertiente material, de trabajo efectivo y a veces t&#x00E9;cnico, pues est&#x00E1; orientado a “hacer algo” (un trabajo) para dar una respuesta, efectiva y concreta, a una necesidad (Molinier <xref ref-type="bibr" rid="CIT26">2006</xref>: 301). Tal y como se hace patente en los procesos de mercantilizaci&#x00F3;n de los cuidados, estos van m&#x00E1;s all&#x00E1; de las relaciones familiares pues, para cuidar de alguien, no es necesario amarlo, como hab&#x00ED;a argumentado Graham (<xref ref-type="bibr" rid="CIT17">1983</xref>); pero s&#x00ED; se requiere empat&#x00ED;a para percibir la necesidad ajena, responsabilidad de sentirse interpelado por esa necesidad, compromiso para dar una respuesta efectiva y la sensibilidad para percibir la reacci&#x00F3;n ante la acci&#x00F3;n puesta en pr&#x00E1;ctica (Tronto <xref ref-type="bibr" rid="CIT36">1994</xref>: 126-136). </p>
		</sec>

		<sec id="S3">
			<title>LA ORGANIZACI&#x00D3;N SOCIAL DEL TRABAJO DE CUIDADO EN MADRID Y PAR&#x00CD;S </title>

			<p>Las intersecciones entre los reg&#x00ED;menes de cuidados y migratorios dan lugar a marcos institucionales locales que son el contexto espec&#x00ED;fico en el que se realizan los trabajos de cuidados (Mor&#x00E9; <xref ref-type="bibr" rid="CIT29">2016</xref>).</p>

			<p>En Madrid la tendencia hacia la mercantilizaci&#x00F3;n de los cuidados a las personas mayores es creciente y el empleo de hogar es la principal alternativa para las familias (Mart&#x00ED;nez-Buj&#x00E1;n <xref ref-type="bibr" rid="CIT24">2011</xref>: 100-102) pues ofrece una soluci&#x00F3;n relativamente asequible para poder mantener a las personas mayores atendidas en sus domicilios. Por ello, el servicio dom&#x00E9;stico ha mantenido una tendencia al alza desde finales de los a&#x00F1;os ochenta, la cual solamente ha sido interrumpida por la recesi&#x00F3;n econ&#x00F3;mica en el periodo 2009-2012 (Mart&#x00ED;nez-Buj&#x00E1;n <xref ref-type="bibr" rid="CIT25">2014</xref>: 280-281). La expansi&#x00F3;n de este sector tiene mucho que ver con la desprotecci&#x00F3;n del empleo, que abarataba su coste y estimulaba la demanda. En este sentido, durante los a&#x00F1;os de mayor expansi&#x00F3;n de estos servicios, que se duplicaron entre el a&#x00F1;o 2000 y el 2008, llegando a contar con casi 800.000 personas activas en 2008, el marco legislativo vigente dejaba a las empleadas de hogar en una situaci&#x00F3;n de desprotecci&#x00F3;n total en materia de derechos laborales (<italic>Vid.</italic> Colectivo Io&#x00E9; <xref ref-type="bibr" rid="CIT07">2001</xref>: 169-171). A partir de 2012, cuando ya se hab&#x00ED;a popularizado el recurso a una empleada dom&#x00E9;stica en las clases medias, la aplicaci&#x00F3;n del Real Decreto 1620/2011 equipar&#x00F3; los derechos de las empleadas de hogar a los del resto de trabajadores por cuenta ajena, con la excepci&#x00F3;n de la posibilidad de cotizar por desempleo. </p>

			<p>Esta mercantilizaci&#x00F3;n del trabajo reproductivo se ha sostenido sobre la fuerza de trabajo de las mujeres migrantes llegadas a Espa&#x00F1;a desde mediados de los a&#x00F1;os 1990 (Colectivo Io&#x00E9; <xref ref-type="bibr" rid="CIT07">2001</xref>; Marcu <xref ref-type="bibr" rid="CIT22">2009</xref>; Rodr&#x00ED;guez <xref ref-type="bibr" rid="CIT33">2012</xref>). Seg&#x00FA;n la <italic>Encuesta Nacional de Inmigrantes</italic> de 2007, el empleo de hogar ha sido la puerta de entrada al mercado laboral para una de cada tres mujeres inmigrantes en Espa&#x00F1;a y para proporciones mucho m&#x00E1;s altas entre quienes ven&#x00ED;an de Bolivia, Per&#x00FA;, Ecuador o Colombia (Colectivo Io&#x00E9; y Fern&#x00E1;ndez <xref ref-type="bibr" rid="CIT08">2010</xref>: 110). De hecho, el trabajo como “interna” ha sido una experiencia generacional compartida, una especie de “tela de ara&#x00F1;a” en la que se ve&#x00ED;an enredadas las mujeres inmigrantes en sus primeros a&#x00F1;os en Espa&#x00F1;a (Mor&#x00E9; <xref ref-type="bibr" rid="CIT29">2016</xref>: 168). Esta forma de inserci&#x00F3;n en el mercado laboral se ha mantenido, en parte, gracias a que la pol&#x00ED;tica migratoria, hasta el a&#x00F1;o 2005, hac&#x00ED;a especialmente dif&#x00ED;cil el acceso al empleo formal y fomentaba la irregularidad administrativa (Arango <xref ref-type="bibr" rid="CIT02">2005</xref>). De esta manera, se cre&#x00F3; una bolsa de trabajadoras en situaci&#x00F3;n irregular que estaban dispuestas a aceptar los peores empleos de un mercado laboral muy segmentado tanto en t&#x00E9;rminos &#x00E9;tnicos como de g&#x00E9;nero (Cach&#x00F3;n <xref ref-type="bibr" rid="CIT06">2009</xref>). </p>

			<p>A su vez, estos cuidados dom&#x00E9;sticos conviven con un modelo de servicios sociales basado en la l&#x00F3;gica de atenci&#x00F3;n social integral a las personas mayores como colectivo que requiere especial protecci&#x00F3;n. De entre los diferentes servicios prestados por el Ayuntamiento de Madrid, la mayor partida presupuestaria se dirige hacia el servicio de ayuda a domicilio (SAD). Este servicio se cre&#x00F3; a finales de la d&#x00E9;cada de 1980 para prestar un servicio de asistencia a las personas mayores pobres o sin v&#x00ED;nculos familiares. Desde entonces, se ha producido una enorme concentraci&#x00F3;n en el sector y en la actualidad solo tres empresas privadas tienen la licitaci&#x00F3;n para prestar el servicio y atienden a las cerca de 76.000 personas usuarias del SAD Madrid. A partir de 2006 el modelo de servicios sociales experimenta un cambio cualitativo con la entrada en vigor de la ley de dependencia, que otorgaba por primera vez el derecho subjetivo a recibir cuidados de larga duraci&#x00F3;n para las personas que tras la aplicaci&#x00F3;n de un baremo espec&#x00ED;fico quedaran acreditadas como dependientes. Sin embargo, el sistema de la protecci&#x00F3;n a las personas dependientes se ha visto muy afectado por las medidas orientadas a la reducci&#x00F3;n del gasto p&#x00FA;blico para favorecer la estabilidad presupuestaria, concretamente desde la aplicaci&#x00F3;n del Real Decreto-Ley 20/2012 (Gonz&#x00E1;lez-Ortega <xref ref-type="bibr" rid="CIT15">2013</xref>: 19-21). En este sentido, el SAD Madrid se ha visto estancado desde 2012 sin apenas posibilidad de ofrecer nuevas altas para incluir m&#x00E1;s usuarios, llevando a la progresiva reducci&#x00F3;n del servicio.</p>

			<p>Por el contrario, en Par&#x00ED;s el trabajo de cuidado es objeto de numerosas regulaciones y de una fuerte intervenci&#x00F3;n por parte de los poderes p&#x00FA;blicos (<italic>Vid.</italic> Mor&#x00E9; <xref ref-type="bibr" rid="CIT29">2016</xref>: 171-175) incluyendo una serie de medidas destinadas a regularizar el empleo de hogar a trav&#x00E9;s de la desgravaci&#x00F3;n fiscal para los empleadores. Desde la segunda mitad del siglo XX existe una amplia red de servicios de ayuda a domicilio para personas con necesidades sociales espec&#x00ED;ficas y cuyos principales proveedores han sido asociaciones sin &#x00E1;nimo de lucro (Lada <xref ref-type="bibr" rid="CIT21">2011</xref>: 10). En el a&#x00F1;o 2002 entra en vigor la Prestaci&#x00F3;n Personalizada de Autonom&#x00ED;a (APA), que es una ayuda universal para todas las personas mayores de 65 y que puede recibirse en forma de servicios, tanto a domicilio como en instituciones, financiados por el Estado y las instituciones locales. El sector de los cuidados ha crecido enormemente, especialmente a domicilio: por un lado, por la puesta en pr&#x00E1;ctica de la APA, que ofrece condiciones m&#x00E1;s beneficiosas cuando se emplea en cuidados a domicilio; por otro lado, porque los servicios dom&#x00E9;sticos a domicilio han sido objeto de subvenci&#x00F3;n p&#x00FA;blica a trav&#x00E9;s de la desgravaci&#x00F3;n fiscal.</p>

			<p>En lo que respecta a las condiciones de trabajo y la profesionalizaci&#x00F3;n ha habido una constante intervenci&#x00F3;n (Lada <xref ref-type="bibr" rid="CIT21">2011</xref>). Desde los a&#x00F1;os 1990 hasta 2005 se llevaron a cabo una serie de reformas, apoyadas por sindicatos y asociaciones, dirigidas principalmente hacia la formaci&#x00F3;n y la cualificaci&#x00F3;n y la mejora de las condiciones laborales en el sector. Sin embargo, a partir de 2005, con la implementaci&#x00F3;n del “Plan de cohesi&#x00F3;n social”, se introduce una l&#x00F3;gica de mercado que incorpora elementos de gesti&#x00F3;n y de racionalizaci&#x00F3;n del trabajo para mejorar la rentabilidad del sector de los cuidados. </p>

			<p>El objetivo de este est&#x00ED;mulo a la demanda ha sido incentivar el empleo de un sector de la poblaci&#x00F3;n con dificultades para acceder al mercado laboral: mujeres mayores, con escasa formaci&#x00F3;n y principalmente inmigrantes o descendientes de la inmigraci&#x00F3;n. As&#x00ED;, en 2008 se firma un acuerdo entre los servicios de empleo, la Agencia Nacional de Servicios a la Persona (ANSP) y el Ministerio de Inmigraci&#x00F3;n, en el que se fijan una serie de dispositivos para orientar a las mujeres inmigrantes hacia “las potencialidades de empleo ofrecidas por el sector de servicios a la persona”. Efectivamente, el sector de la ayuda a domicilio en la regi&#x00F3;n metropolitana parisina est&#x00E1; compuesto en gran medida por mujeres migrantes o descendientes de la inmigraci&#x00F3;n (muchas de ellas del &#x00C1;frica subsahariana y el Magreb) y originarias de los territorios franceses de ultramar, por lo que los estereotipos y discriminaciones raciales est&#x00E1;n fuertemente presentes (Avril <xref ref-type="bibr" rid="CIT03">2014</xref>: 23). </p>
		</sec>

		<sec id="S4">
			<title>APUNTES SOBRE METODOLOG&#x00CD;A</title>

			<p>Este art&#x00ED;culo ofrece los resultados de una investigaci&#x00F3;n realizada a trav&#x00E9;s de una combinaci&#x00F3;n de t&#x00E9;cnicas cualitativas, principalmente entrevistas en profundidad y observaci&#x00F3;n participante. </p>

			<p>En lo que respecta a las entrevistas se realizaron un total de 75, de las que 50 fueron entrevistas personales con trabajadoras (46) y trabajadores (4) que cuidaban personas mayores a domicilio, siendo la gran mayor&#x00ED;a personas de origen inmigrante (47) de diversa procedencia, pero principalmente latinoamericana en Madrid y tanto latinoamericana como caribe&#x00F1;a y africana en Par&#x00ED;s. De estas 50 entrevistas, 27 se realizaron en Par&#x00ED;s y 23 en Madrid. En esta &#x00FA;ltima ciudad se realizaron tambi&#x00E9;n 5 entrevistas grupales con trabajadoras. Por &#x00FA;ltimo se realizaron 15 entrevistas con informantes clave. En Madrid se realizaron 10 con distintos actores: personal t&#x00E9;cnico de administraciones p&#x00FA;blicas (4); empresas de ayuda a domicilio (3), agencias privadas de empleo dom&#x00E9;stico (1), congregaciones religiosas (1) y asociaciones de inmigrantes (1); mientras que en Par&#x00ED;s se realizaron 5 entrevistas con distintos actores: personal t&#x00E9;cnico de administraciones p&#x00FA;blicas (1); personal con cargos de empresas de ayuda a domicilio (2), congregaciones religiosas (2).</p>

			<p>El conjunto de entrevistas transcritas fue tratado mediante el <italic>software</italic> MAXQDA para facilitar el an&#x00E1;lisis, realiz&#x00E1;ndose dos cuerpos distintos para la codificaci&#x00F3;n, uno para el empleo de hogar y otro para los servicios de ayuda a domicilio.</p>

			<p>En cuanto a la observaci&#x00F3;n participante se abordaron distintas estrategias. En Madrid se centr&#x00F3; principalmente, por una parte, en las salas de espera de los servicios de b&#x00FA;squeda de empleo de hogar, tanto de una agencia privada como de una organizaci&#x00F3;n Religiosa, y, por otra parte, en seguir de manera prolongada las actividades, encuentros y cursos de formaci&#x00F3;n ofrecidos por una asociaci&#x00F3;n de mujeres trabajadoras de los cuidados. Aunque se intent&#x00F3; en repetidas ocasiones, no se consiguieron los permisos necesarios para realizar la observaci&#x00F3;n en los servicios de ayuda a domicilio. Por el contrario, en Par&#x00ED;s, la observaci&#x00F3;n en estos servicios tuvo un papel importante pues se consigui&#x00F3; acompa&#x00F1;ar a dos auxiliares a domicilio durante 15 d&#x00ED;as entre seis y ocho horas por d&#x00ED;a. As&#x00ED; se consigui&#x00F3; obtener informaci&#x00F3;n privilegiada sobre el desempe&#x00F1;o cotidiano del trabajo. Adem&#x00E1;s, se realizaron varias sesiones de observaci&#x00F3;n en los servicios de b&#x00FA;squeda de empleo de dos organizaciones religiosas.</p>
		</sec>
		
		<sec id="S5">

			<title>CUIDADOS A LA CARTA EN EL EMPLEO DE HOGAR</title>

			<p>En esta investigaci&#x00F3;n se puso de manifiesto que el recurso al empleo dom&#x00E9;stico destinado a cuidados es mucho m&#x00E1;s frecuente y visible en Madrid que en Par&#x00ED;s. As&#x00ED;, mientras en el primer caso fue muy sencillo encontrar informantes, ya fuera desde las agencias de colocaci&#x00F3;n, desde las instituciones religiosas (parroquias, conventos, etc.), a trav&#x00E9;s de las asociaciones de personas inmigrantes, en la propia calle o por medio del boca a boca; en el caso de Par&#x00ED;s se hizo mucho m&#x00E1;s complicado (Mor&#x00E9; <xref ref-type="bibr" rid="CIT28">2015</xref>). Esto se debe a que el modelo m&#x00E1;s formal de cuidados de larga duraci&#x00F3;n adoptado en Francia y que se basa principalmente en los servicios de ayuda a domicilio (<italic>Vid.</italic> Devetter <italic>et al.</italic> <xref ref-type="bibr" rid="CIT10">2010</xref>; Lada <xref ref-type="bibr" rid="CIT21">2011</xref>; Dussuet <xref ref-type="bibr" rid="CIT11">2013</xref>; Weber <italic>et al.</italic> <xref ref-type="bibr" rid="CIT39">2014</xref>) hace que poca gente recurra a contratar a una empleada de hogar para este prop&#x00F3;sito. Sin embargo, aunque residual y asociado con pr&#x00E1;cticas anacr&#x00F3;nicas, en los barrios m&#x00E1;s adinerados de Par&#x00ED;s puede encontrarse este tipo de empleo (Moz&#x00E8;re <xref ref-type="bibr" rid="CIT31">2002</xref>; Oso <xref ref-type="bibr" rid="CIT32">2004</xref>). En concreto, en los alrededores del distrito XVI, dos congregaciones religiosas hacen de intermediarias entre las “se&#x00F1;oras” de la alta burgues&#x00ED;a parisina y las empleadas de origen inmigrante, principalmente latinoamericano. </p>


			<sec id="S5.1">
			<title>Servir noche y d&#x00ED;a</title>

			<p>En el empleo de hogar para cuidar mayores suele suceder que, a medida que avanza la degradaci&#x00F3;n f&#x00ED;sica y/o cognitiva de la persona, se requieren cuidados m&#x00E1;s intensivos y se ampl&#x00ED;a el horario de cobertura. As&#x00ED;, para garantizar una atenci&#x00F3;n tanto de d&#x00ED;a como de noche, cuando pueden permit&#x00ED;rselo, el entorno familiar prefiere que la cuidadora duerma en el domicilio, es decir, que est&#x00E9; “interna”. En Madrid esta forma de empleo es frecuente y se considera una de las opciones m&#x00E1;s comunes para permitir que la persona mayor no abandone su domicilio. Como se ha se&#x00F1;alado anteriormente, el trabajo como “interna” ha supuesto una experiencia compartida para muchas mujeres migrantes llegadas a Espa&#x00F1;a desde 1990. As&#x00ED;, de las 23 personas a las que se entrevist&#x00F3; de manera individual en Madrid, 19 hab&#x00ED;an trabajado como internas, y este tipo de empleos aparec&#x00ED;a a menudo en las conversaciones grupales y la observaci&#x00F3;n. </p>

			<p>Sin embargo, en Par&#x00ED;s, aunque el empleo de hogar interno no es en absoluto tan representativo como en Madrid, s&#x00ED; ha aparecido una presencia grande entre las empleadas de hogar entrevistadas, pues ocho de las nueve hab&#x00ED;an estado trabajando en esas condiciones. Sin embargo, ninguna de las 18 auxiliares a domicilio a las que se entrevist&#x00F3; para esta investigaci&#x00F3;n hab&#x00ED;a trabajado como interna, aunque algunas s&#x00ED; lo hab&#x00ED;an hecho como empleadas de hogar. Del mismo modo, ninguna de las informantes que hab&#x00ED;a trabajado como interna en Par&#x00ED;s hab&#x00ED;a conseguido despu&#x00E9;s acceder a otro tipo de empleos ni al sector de los cuidados formales. De hecho, en franc&#x00E9;s no existe un t&#x00E9;rmino preciso para denominar esta modalidad de empleo e incluso el adjetivo “interna”, en su traducci&#x00F3;n literal, hace pensar m&#x00E1;s en la poblaci&#x00F3;n reclusa que en empleadas de hogar<xref ref-type="fn" rid="NOTE1">1</xref>.</p>

			<p>En lo que respecta al desempe&#x00F1;o material, estos empleos se caracterizan porque las condiciones laborales, incluyendo tareas, horarios, salario, etc., se establecen en una relaci&#x00F3;n interpersonal entre las partes que se puede ir renegociando y cuyas delimitaciones son poco claras (Rodr&#x00ED;guez <xref ref-type="bibr" rid="CIT33">2012</xref>: 327). Las actividades que realizan las empleadas son muy diversas y comprenden: desde el cuidado de la persona, como el aseo, la est&#x00E9;tica y el seguimiento de su salud (calendario de medicinas, citas m&#x00E9;dicas, curas, etc.), a las tareas dom&#x00E9;sticas m&#x00E1;s t&#x00ED;picas, como compras, cocina, limpieza de hogar, planchado, e incluso otras tareas dom&#x00E9;sticas menos usuales como cuidar de las mascotas, ordenar armarios y trasteros, hacer peque&#x00F1;as reparaciones, etc. </p>

			<p>A medida que la situaci&#x00F3;n de dependencia se agrava se requiere una mayor disponibilidad de la cuidadora. As&#x00ED;, la exigencia de la presencia y la carga de trabajo puede llegar a ser desbordante, especialmente cuando se ocupan de personas con trastornos f&#x00ED;sicos y cognitivos graves, como en este caso, con una persona con alzh&#x00E9;imer: </p>

						<disp-quote><p><italic>No dorm&#x00ED;a la se&#x00F1;ora... oigo un ruido y me levanto y est&#x00E1; en el ba&#x00F1;o duch&#x00E1;ndose a las dos o tres de la ma&#x00F1;ana</italic>. (Alejandra, 40 a&#x00F1;os, de Bolivia, empleada interna “sin papeles” en Madrid).</p></disp-quote>

			<p>Las circunstancias concretas de cada empleo pueden variar mucho, pues precisamente lo que los caracteriza es que el servicio se personaliza al m&#x00E1;ximo (Dussuet <xref ref-type="bibr" rid="CIT11">2013</xref>: 12). As&#x00ED;, se trata de hacer que, en la medida de lo posible, la empleada cuide de la persona a su cargo “como lo har&#x00ED;a su propia familia” o m&#x00E1;s bien, que la cuide “como si fuera de su familia”. Es decir, que estos cuidados “a la carta” parecen sustituir a los cuidados familiares, gratuitos y por amor, prestados por las mujeres siguiendo un modelo de entrega y disponibilidad sin l&#x00ED;mites. </p>

			<p>En este sentido, la dedicaci&#x00F3;n exclusiva a una persona dependiente incluye tambi&#x00E9;n la preferencia, por parte de las familias empleadoras, de que la cuidadora no tenga obligaciones familiares en el pa&#x00ED;s donde ejerce su trabajo (Rodr&#x00ED;guez <xref ref-type="bibr" rid="CIT33">2012</xref>: 251). Afirmaciones tan contundentes como “si tienes familia no te quieren” o “solo te dan de interna si est&#x00E1;s sola” escuchadas durante el trabajo de campo, muestran, como se&#x00F1;ala Anderson (<xref ref-type="bibr" rid="CIT01">2000</xref>: 151), que existe una forma espec&#x00ED;fica de racismo vinculada con la exigencia de la disponibilidad total de las empleadas de hogar migrantes. La flexibilidad se constituye como la ventaja comparativa de la fuerza de trabajo migrante, a quienes se les niega la posibilidad de vivir en familia. Esto sucede tanto en Madrid como en Par&#x00ED;s, pero el perfil de las empleadas internas encontradas en Par&#x00ED;s era de mujeres mayores de 50 a&#x00F1;os y que no ten&#x00ED;an pareja ni hijos dependientes en Francia, algo que, aseguraban, era un requisito exigido por las religiosas que organizaban los contactos entre oferta y demanda. Al contrario, los perfiles de empleadas internas en Madrid eran mucho m&#x00E1;s diversos y por ello se encontraban en situaciones m&#x00E1;s problem&#x00E1;ticas con respecto a la conciliaci&#x00F3;n de la vida personal, familiar y laboral. </p>

			<p>Las relaciones sociales que se establecen entre las empleadas y las personas que cuidan no se desvinculan completamente de la herencia hist&#x00F3;rica y social de la l&#x00F3;gica de la servidumbre dom&#x00E9;stica (Fraisse <xref ref-type="bibr" rid="CIT14">2000</xref>). La empleada de hogar, aunque sea cuidadora de una persona m&#x00E1;s o menos dependiente y vulnerable, debe “limitarse a sus competidos” y “saber estar en su sitio”. Esta es una idea central en la definici&#x00F3;n de las relaciones laborales y la identidad de las trabajadoras, y se expresa en toda una serie de pr&#x00E1;cticas que hacen de “fronteras” simb&#x00F3;licas que definen las posiciones sociales de ambas partes (Gorban <xref ref-type="bibr" rid="CIT16">2012</xref>: 35). Algunos ejemplos son: el uso de utensilios de cocina separados, el hecho de comer en la cocina, retirarse cuando llegan visitas, utilizar productos diferentes.</p>

			<p>En estos empleos en Madrid las relaciones de trabajo se enmarcan en unas relaciones de clase social que est&#x00E1;n muchas veces “idealizadas”, pues los empleadores y empleadoras son a menudo de clase media o de origen humilde y lo que realmente les identifica como “superiores” a sus empleadas es la condici&#x00F3;n migrante y la atribuci&#x00F3;n de una determinada etnicidad. Sin embargo, en el caso de Par&#x00ED;s, estas relaciones inter&#x00E9;tnicas se intersectan con unas acusad&#x00ED;simas asimetr&#x00ED;as de clase social. En bastantes ocasiones las empleadas de Par&#x00ED;s hab&#x00ED;an trabajado para sus empleadores antes de que envejeciesen y cayesen enfermos; en otras ocasiones, aunque no fuera as&#x00ED;, los empleadores estaban acostumbrados a “tener servicio”, al contrario que en Madrid.</p>

			<p>Por ello, este tipo de demarcaciones simb&#x00F3;licas a trav&#x00E9;s de los objetos cotidianos eran mucho m&#x00E1;s notorias en Par&#x00ED;s que en Madrid. El uso de uniforme, la habitaci&#x00F3;n o puerta de servicio, los regalos de productos de lujo usados, eran algo muy frecuente entre las empleadas de Par&#x00ED;s, para quienes el entorno de trabajo supon&#x00ED;a estar inmersas en un decorado de lujo del que solo pod&#x00ED;an hacer un uso restringido. En este pasaje, A&#x00ED;da, una mujer de clase media-alta en Per&#x00FA; que trabaja para una anciana de la alta burgues&#x00ED;a parisina, reflexiona sobre las relaciones que mantienen ambas y sobre su “rol” y su “lugar” como empleada: </p>

						<disp-quote><p><italic>La distancia que hab&#x00ED;a era la real, la verdadera, porque ella ten&#x00ED;a toda su raz&#x00F3;n, sab&#x00ED;a que yo pod&#x00ED;a ser una se&#x00F1;ora de cierta educaci&#x00F3;n, de cierto nivel, pero que era su empleada en su casa, y te voy a decir que yo s&#x00E9; tomar mi lugar, yo soy incapaz de intervenir en una conversaci&#x00F3;n o en quererme dar con que como soy la se&#x00F1;ora tambi&#x00E9;n, no, yo s&#x00E9; que en una casa de esas yo soy la empleada</italic>. (A&#x00ED;da, 66 a&#x00F1;os, de Per&#x00FA;, empleada de hogar interna en Par&#x00ED;s).</p></disp-quote>

			<p>En este caso, aunque A&#x00ED;da se defina a s&#x00ED; misma como una “se&#x00F1;ora de cierto nivel” no duda en reconocer su posici&#x00F3;n subordinada en t&#x00E9;rminos de clase al decir que “en una casa de esas yo soy la empleada” al verse rodeada por un contexto de riqueza que la sobrepasa. Al contrario, pr&#x00E1;cticas como el uso de cubiertos separados eran rememoradas por las empleadas de Madrid como experiencias puntuales y desagradables, que les hac&#x00ED;an sentirse desclasadas frente a empleadores a los que no identificaban como pertenecientes a una clase social superior. En el siguiente ejemplo, Petra, empleada interna de origen peruano, rememora su primera experiencia laboral en Madrid: </p>

						<disp-quote><p><italic>Cu&#x00E1;ndo yo vine de Per&#x00FA; reci&#x00E9;n [...] fui a trabajar con una se&#x00F1;ora de 92 a&#x00F1;os. Pero no me sent&#x00ED; a gusto porque cuando yo vine me separ&#x00F3; mi cuchara, mi plato, mi tenedor y mi servilleta, entonces me sent&#x00ED; fatal. ¿Qu&#x00E9; hice? Estuve un mes y medio con ella y me fui. [...] Como decir, que ella, como era inmigrante, trataba como rebajarme, ¿no? Pero no sab&#x00ED;a de qu&#x00E9; categor&#x00ED;a yo ven&#x00ED;a</italic>. (Petra, 57 a&#x00F1;os, de Per&#x00FA;, empleada de hogar interna en Madrid).</p></disp-quote>

			<p>En este caso, la posici&#x00F3;n de Petra en la sociedad espa&#x00F1;ola como mujer inmigrante le asigna un estatus que la desclasa asimil&#x00E1;ndola a la condici&#x00F3;n de empleada dom&#x00E9;stica. Al contrario que en el ejemplo anterior, en este caso, Petra marca una distancia con la nueva identidad adscrita afirmando: “no sab&#x00ED;a de qu&#x00E9; categor&#x00ED;a yo ven&#x00ED;a” –dejando entrever que hay una interpretaci&#x00F3;n err&#x00F3;nea de su estatus social, es decir, que su condici&#x00F3;n de “empleada” es circunstancial y no se corresponde a su clase social. </p>
			</sec>

			<sec id="S5.2">
			<title>Controlar las emociones </title>

			<p>El trabajo emocional, en el sentido de “trabajar las emociones” (Hochschild <xref ref-type="bibr" rid="CIT18">1979</xref>: 561) para ajustarse a las reglas de sentimiento socialmente aceptadas, es fundamental en los empleos de cuidados de larga duraci&#x00F3;n para personas mayores. En muchos casos la relaci&#x00F3;n de trabajo es absorbente e implica un contacto &#x00ED;ntimo, corporal y emocional, muy intenso. La convivencia diaria y el acompa&#x00F1;amiento rutinario de actividades &#x00ED;ntimas hacen que los v&#x00ED;nculos que se construyen sean intensos, para bien o para mal o las dos cosas al mismo tiempo. Para las empleadas, este contacto casi &#x00FA;nico con la persona mayor inmersa en su propio mundo de objetos personales y rutinas preestablecidas, puede llegar a ser muy absorbente y agotador. Por ello, se hace necesario un trabajo sobre las propias emociones para enmascarar la fatiga y el hartazgo bajo una fachada de sonrisas y palabras cari&#x00F1;osas de apoyo, herramientas que tienden a facilitar el trabajo y a hacerlo m&#x00E1;s llevadero. </p>

			<p>Tanto en Madrid como en Par&#x00ED;s, las trabajadoras hacen menci&#x00F3;n casi constante a este trabajo emocional bajo la f&#x00F3;rmula de “tener paciencia” y “saber aguantar” para no perder los nervios ni salirse de su posici&#x00F3;n, como lo explica en este fragmento Miranda, empleada de origen paraguayo interna en Par&#x00ED;s: </p>

						<disp-quote><p><italic>No es f&#x00E1;cil estar as&#x00ED; como nosotros estamos internados. [...] Siempre te llaman, por cualquier cosita, si desenchufaste esto o si pusiste bien aquello. Es que... ¡son as&#x00ED;! Entonces ¡hay que tener mucha paciencia!</italic> (Miranda, 54 a&#x00F1;os, de Paraguay, empleada de hogar “sin papeles” en Par&#x00ED;s).</p></disp-quote>

			<p>Adem&#x00E1;s, los relatos de las empleadas de hogar cuidadoras, tanto en Madrid como en Par&#x00ED;s, est&#x00E1;n repletos de intensidad cuando hablan de las relaciones personales que se establecen en el entorno de trabajo. Esto ocurr&#x00ED;a incluso en contextos donde las asimetr&#x00ED;as de clase eran extremas: por ejemplo, cuando en una ocasi&#x00F3;n una de las informantes de Par&#x00ED;s me mostraba el min&#x00FA;sculo y abuhardillado cuarto de servicio en el que viv&#x00ED;a (sin calefacci&#x00F3;n, ducha ni ba&#x00F1;o), le pregunt&#x00E9; si la mujer de la foto que ten&#x00ED;a junto a su cama era su madre, y ella me respondi&#x00F3; efusivamente: “¡Esta es la mujer m&#x00E1;s santa que hay!”; se trataba de una empleadora a la que hab&#x00ED;a cuidado hasta que falleci&#x00F3; y a la que, evidentemente, quer&#x00ED;a mucho.</p>

			<p>En su estudio sobre el servicio dom&#x00E9;stico, Anderson (<xref ref-type="bibr" rid="CIT01">2000</xref>: 123) advierte de que la ret&#x00F3;rica de “ser como de la familia” en estos empleos asimila un trabajo remunerado y profundamente asim&#x00E9;trico en t&#x00E9;rminos de desigualdades sociales, al trabajo gratuito y “por amor” prestado dentro de la familia, creando una ilusi&#x00F3;n de relaci&#x00F3;n no salarial. A trav&#x00E9;s de esta transposici&#x00F3;n entre las relaciones laborales y familiares la negociaci&#x00F3;n de las condiciones laborales se desvirt&#x00FA;a y se convierte en un acuerdo privado de lealtades y favores en el que los “buenos” empleadores premian la lealtad de las empleadas, como se aprecia en este ejemplo en el que la regulaci&#x00F3;n de la relaci&#x00F3;n laboral se convierte en un favor que parte de la buena voluntad de la empleadora:</p>

						<disp-quote><p><italic>Era una se&#x00F1;ora ¡muy buena! muy buena, como mi mam&#x00E1;, siempre... Mucho me quer&#x00ED;a y yo tambi&#x00E9;n a ella. Hasta ahorita no la puedo olvidar, me pongo a llorar. Buena era, una madre esta se&#x00F1;ora, muy buena, ella me los estaba haciendo (los “papeles”). [...] A m&#x00ED; me trataba como a su familia, no como a una empleada</italic>. (Marisol, 53 a&#x00F1;os, de Bolivia, empleada de hogar interna “sin papeles” en Madrid).</p></disp-quote>

			<p>En este sentido, aunque las propias empleadas caractericen la relaci&#x00F3;n laboral como contradictoria, no pueden obviar las emociones que se generan, las cuales son acordes con reglas de sentimiento profundamente ligadas a su socializaci&#x00F3;n de g&#x00E9;nero (Hochschild <xref ref-type="bibr" rid="CIT18">1979</xref>). En este contexto de relaciones laborales que responden a un modelo dom&#x00E9;stico y no profesional, el papel de las cuidadoras se define por un referente de feminidad “naturalizado” y basado en la entrega a los dem&#x00E1;s. La adecuaci&#x00F3;n a este modelo supone la &#x00FA;nica forma de reconocimiento que obtienen, en este caso por medio del “cari&#x00F1;o” de las personas a las que cuidan (Dussuet <xref ref-type="bibr" rid="CIT11">2013</xref>: 16). En este sentido, considerarse tratadas “como si fueran miembros de la familia” o identificar a las personas cuidadas con los seres queridos, son dos mecanismos de valorizaci&#x00F3;n de la posici&#x00F3;n de la empleada que permean casi todos los discursos de las informantes. En este sentido, “amar a los abuelos”, como suelen expresarlo, es una forma de dar sentido a un trabajo profundamente desvalorizado y no reconocido y de distanciarse de las relaciones de servilismo y del “trabajo sucio” (Molinier <xref ref-type="bibr" rid="CIT27">2013</xref>: 151).</p>

			<p>Por tanto, a pesar de que las empleadas son conscientes de que “no son de la familia” y que tienen “su lugar” como empleadas, la construcci&#x00F3;n del v&#x00ED;nculo afectivo no es superficial sino que se experimenta de manera innegable, pues ese control emocional es en s&#x00ED; mismo transformador de las emociones (Jeantet <xref ref-type="bibr" rid="CIT19">2003</xref>: 106). Es decir, que a fuerza de identificar a sus empleadores con seres queridos –“veo a los abuelos y pienso en mis padres”– los v&#x00ED;nculos que las trabajadoras establecen con esas personas se refuerzan. </p>
			</sec>

			<sec id="S5.3">
			<title>La responsabilidad &#x00E9;tica del cuidado</title>

			<p>En ausencia de un marco formal que delimite los l&#x00ED;mites del trabajo, un c&#x00F3;digo moral tiende a regular las relaciones laborales y contribuye a definir la identidad laboral de las empleadas. As&#x00ED;, en los relatos de las trabajadoras abundan elementos relativos a atributos morales, como la confianza, la honradez, la humanidad o la responsabilidad. Esto sucede porque ellas se ven confrontadas a situaciones en las que no pueden dejar de actuar, pues su inacci&#x00F3;n supondr&#x00ED;a un peligro o una degradaci&#x00F3;n de la condici&#x00F3;n de humanidad de las personas que tienen a su cargo.</p>

			<p>Como se aprecia en el siguiente ejemplo, la responsabilidad del cuidado recae sobre la persona que est&#x00E1; m&#x00E1;s cerca; en este caso, Alejandra, empleada de origen boliviano interna en Madrid, duerme con una mujer que padece alzh&#x00E9;imer: </p>

						<disp-quote><p><italic>Es muy duro, muy duro: que no duerme la mujer, que quiere caminar como el d&#x00ED;a, se alista las cosas en la maleta, saca del ropero la ropa, lo dobla y lo mete en la maleta y dice: “Me quiero ir”. Insiste en que se quiere ir. Yo ten&#x00ED;a miedo. Cerraba las ventanas. Porque si pasa cualquier cosa y el culpable soy yo</italic>. (Alejandra, 40 a&#x00F1;os, de Bolivia, empleada de hogar interna “sin papeles” en Madrid).</p></disp-quote>

			<p>Como se&#x00F1;ala Alejandra, al verse sola en esa situaci&#x00F3;n sabe que si ocurre un accidente, la responsabilidad es suya. En las relaciones que requieren una desproporcionada inversi&#x00F3;n en los cuidados de una persona, la responsabilidad de actuar recae sobre quien est&#x00E1; presente para ver las necesidades que se presentan de manera inesperada y que son dif&#x00ED;cilmente perceptibles por quienes no est&#x00E1;n cerca. En este caso, solo la empleada que duerme con la mujer enferma sabe lo que sucede por la noche, mientras que quienes vienen a visitarla un ratito por la tarde no se ven confrontados a esta realidad. Por ello, puesto que para percibir la necesidad hay que “estar ah&#x00ED;” las empleadas de hogar internas se ven a menudo desbordadas por un exceso de responsabilidad que hace que tengan dificultades para poner l&#x00ED;mites en la definici&#x00F3;n de lo que es y no es su trabajo.</p>
			</sec>
		</sec>

		<sec id="S6">
			<title>FRAGMENTOS DE CUIDADO EN LA AYUDA A DOMICILIO </title>

			<p>La ayuda a domicilio implica un esfuerzo por evaluar y medir las necesidades de cuidado para llegar a establecer un tiempo y una frecuencia determinados y un contenido espec&#x00ED;fico de cada intervenci&#x00F3;n. A cada potencial usuario se le realiza una evaluaci&#x00F3;n a domicilio, siguiendo criterios “objetivos” y estandarizados, para determinar el n&#x00FA;mero de horas y la frecuencia del servicio que la persona tiene derecho a recibir. La propia l&#x00F3;gica de la organizaci&#x00F3;n del trabajo implica una fragmentaci&#x00F3;n del cuidado (Lada <xref ref-type="bibr" rid="CIT21">2011</xref>: 18) en distintas “visitas” cada una con un “objetivo” espec&#x00ED;fico, como puede ser levantar a la persona de la cama, ducharla y darle de desayunar, limpiar y ordenar la casa, hacer la compra, darle la cena y acostarla, etc. La organizaci&#x00F3;n del trabajo en los servicios de ayuda a domicilio supone un avance en la formalizaci&#x00F3;n de las tareas y la profesionalizaci&#x00F3;n de quienes las realizan, contribuyendo a desligar los cuidados de la l&#x00F3;gica dom&#x00E9;stica y personalizada descrita anteriormente. </p>

			<p>Partiendo de este marco com&#x00FA;n, existen grandes diferencias en el dise&#x00F1;o y la implementaci&#x00F3;n de estos servicios en las dos ciudades estudiadas. Mientras que en Par&#x00ED;s la constante regulaci&#x00F3;n del sector desde hace d&#x00E9;cadas ha potenciado tanto la profesionalizaci&#x00F3;n (a trav&#x00E9;s de un sistema de cualificaciones, como la formalizaci&#x00F3;n de estos servicios, a trav&#x00E9;s de la estandarizaci&#x00F3;n de tareas y la medici&#x00F3;n estricta del tiempo considerado &#x00F3;ptimo para realizarlas) en Madrid estos procesos son m&#x00E1;s incipientes y el servicio est&#x00E1; menos especializado. </p>


			<sec id="S6.1">
			<title>Cierre profesional y divisiones del trabajo</title>

			<p>En Francia, seg&#x00FA;n se especifica en el convenio colectivo del sector, existen tres categor&#x00ED;as de profesionales en la asistencia a domicilio: el nivel m&#x00E1;s b&#x00E1;sico que realiza solo tareas de limpieza (agente a domicilio); el nivel intermedio, que puede hacer tambi&#x00E9;n compras y otras gestiones (empleado a domicilio); y el nivel de diplomado (auxiliar de vida social y auxiliar de enfermer&#x00ED;a) que puede hacer tareas de aseo y movilizaciones posturales. Esta clasificaci&#x00F3;n establece una jerarqu&#x00ED;a pues solo quienes poseen un t&#x00ED;tulo oficial pueden desempe&#x00F1;ar las tareas m&#x00E1;s cualificadas. Por tanto a la hora de asignar a cada trabajadora unos clientes acordes con sus competencias esta clasificaci&#x00F3;n es tenida en cuenta, como se&#x00F1;ala esta coordinadora de equipos: </p>

						<disp-quote><p><italic>No vamos a enviar a una auxiliar de vida diplomada para limpiar una casa, porque eso ser&#x00ED;a desperdiciar sus competencias y que si despu&#x00E9;s surge que hay que ir a ba&#x00F1;ar a una persona, la auxiliar no estar&#x00E1; disponible</italic>. (Coordinadora de empresa de ayuda a domicilio en Par&#x00ED;s).</p></disp-quote>

			<p>Por el contrario, en el SAD Madrid las auxiliares a domicilio son la &#x00FA;nica categor&#x00ED;a profesional, gen&#x00E9;rica y polivalente, reconocida en la intervenci&#x00F3;n domiciliaria. As&#x00ED;, aunque existan diferentes titulaciones relacionadas con este &#x00E1;mbito, como la de auxiliar de enfermer&#x00ED;a, ni el convenio colectivo de la Comunidad de Madrid, ni el Pliego de Condiciones T&#x00E9;cnicas del Ayuntamiento de Madrid, ni las empresas prestatarias, hacen distinci&#x00F3;n en cuanto a categor&#x00ED;as de trabajadoras para estos empleos. Por tanto, las auxiliares de ayuda a domicilio no est&#x00E1;n diferenciadas ni jerarquizadas y no existe ning&#x00FA;n tipo de especializaci&#x00F3;n; m&#x00E1;s bien se requiere una serie de cualidades relacionadas con la naturalizaci&#x00F3;n de atributos supuestamente femeninos, como se&#x00F1;ala esta directora de una empresa prestadora del SAD en Madrid:</p>

						<disp-quote><p><italic>A ver, con las auxiliares, pides una figura polivalente que a veces no sabemos ni lo que pedimos. (Risas) Es como que tiene que ser de todo, maja maj&#x00ED;sima, a la vez una se&#x00F1;ora de su casa y a su vez una psic&#x00F3;loga estupenda, o sea, que pedimos una cosa... y luego nos encontramos con que realmente la gente no est&#x00E1; formada, s&#x00ED; es verdad que se les dan unos cursillos de formaci&#x00F3;n inicial y que luego se hace mucho seguimiento pero al final, es mucho, yo creo, el ingenio que tenga la persona (risas) y la capacidad que tenga de salir de las situaciones. Porque s&#x00ED; se les pide una amplia gama de aptitudes, sabes, que cubra todo un abanico, desde fregar y limpiar una cocina, hasta atender a una persona en un estado terminal. Y es el mismo profesional</italic>. (Responsable de empresa prestadora del SAD en Madrid).</p></disp-quote>

			<p>Desde las empresas se argumenta que de esta manera la gesti&#x00F3;n del personal es m&#x00E1;s sencilla, especialmente en lo que se refiere a la organizaci&#x00F3;n de los horarios de intervenci&#x00F3;n, pues no existe ninguna limitaci&#x00F3;n formal a la hora de asignar un servicio a una auxiliar. De esta forma, al existir solo una categor&#x00ED;a de trabajadoras, la figura de la auxiliar retiene m&#x00E1;s tareas dentro de sus competencias que en el caso de Par&#x00ED;s. En contrapartida, esto supone que no existe ninguna posibilidad de movilidad ascendente para las auxiliares dentro de la ayuda a domicilio y que intervienen de manera indistinta en todos los domicilios. Para cubrir esta laguna en la cualificaci&#x00F3;n de las trabajadoras, se puso en marcha un proceso de profesionalizaci&#x00F3;n a trav&#x00E9;s de los certificados de profesionalidad que deb&#x00ED;an ser obligatorios a partir de 2015, pero cuya aplicaci&#x00F3;n ha sufrido numerosos retrasos y a&#x00FA;n hoy est&#x00E1; en periodo de implementaci&#x00F3;n.</p>
			</sec>

			<sec id="S6.2">
			<title>Estandarizaci&#x00F3;n de las tareas </title>

			<p>Adem&#x00E1;s, la profesionalizaci&#x00F3;n implica la estandarizaci&#x00F3;n de las tareas, para poder evaluar si se realizan tal y como indica la norma. As&#x00ED;, la ayuda a domicilio en Francia ha introducido una serie de principios de racionalizaci&#x00F3;n y de organizaci&#x00F3;n “cient&#x00ED;fica” del trabajo dom&#x00E9;stico con los que se pretende medir y estandarizar la destreza de las trabajadoras a la hora de realizar determinadas tareas o gestos. El ejemplo del ba&#x00F1;o vuelve a ser bastante interesante para ver c&#x00F3;mo a veces la norma es demasiado r&#x00ED;gida y no est&#x00E1; adaptada a los contextos concretos en que debe aplicarse. En este caso una auxiliar de vida cuenta por qu&#x00E9; no consigui&#x00F3; obtener el DEAVS a trav&#x00E9;s de la validaci&#x00F3;n de la experiencia, present&#x00E1;ndose por libre, sino que tuvo que recurrir a estandarizar algunas de sus pr&#x00E1;cticas en un segundo intento, en el que finalmente consigui&#x00F3; pasar el examen y obtener el t&#x00ED;tulo: </p>

						<disp-quote><p><italic>No lo hac&#x00ED;a seg&#x00FA;n las normas. No lo hac&#x00ED;a como deb&#x00ED;a ser. O sea, que la ducha tiene que durar un tiempo, que hay dos toallas, una para arriba y otra para abajo, esas cosas. Pero claro, es que eso es sobre el papel (examen), porque luego en la realidad si la persona solo tiene una toalla pues te las arreglas, sabes, no le vas a comprar otra porque lo dicen las normas</italic>. (Valeria, 44 a&#x00F1;os, de Brasil, auxiliar a domicilio en Par&#x00ED;s).</p></disp-quote>

			<p>La forma correcta de hacer una ducha, seg&#x00FA;n se&#x00F1;ala Valeria, tiene un protocolo claro de realizaci&#x00F3;n y est&#x00E1; estipulada en un m&#x00E1;ximo de 30 minutos, comprendiendo el proceso completo desde que la auxiliar entra en contacto con la persona mayor. Sin embargo, en el trabajo de observaci&#x00F3;n realizado acompa&#x00F1;ando a las auxiliares de vida social puso de manifiesto que este tiempo es insuficiente. De esta forma, con el objetivo de rentabilizar el tiempo de trabajo se ha estandarizado la duraci&#x00F3;n de cada tarea a un tiempo m&#x00ED;nimo, independientemente del caso concreto y de las condiciones f&#x00ED;sicas, cognitivas y materiales que tenga la persona beneficiaria. Sin embargo, estos aspectos contextuales son fundamentales pues pueden hacer variar enormemente la dificultad de la tarea. </p>

			<p>Por el contrario, en Madrid no existe una estandarizaci&#x00F3;n semejante. Si bien en los cursos de formaci&#x00F3;n se ense&#x00F1;an destrezas t&#x00E9;cnicas que conducen a la estandarizaci&#x00F3;n de las tareas, hasta el momento no se dan consignas espec&#x00ED;ficas a las trabajadoras de cu&#x00E1;nto tiempo hay que dedicarle a un aseo una t&#x00E9;cnica secuencial, estandarizada y evaluable de c&#x00F3;mo hacerlo. Por tanto, el ejemplo anteriormente se&#x00F1;alado no ser&#x00ED;a pertinente en Madrid, pues la ducha no est&#x00E1; estandarizada siguiendo un protocolo expl&#x00ED;cito, ni est&#x00E1; diferenciada del resto de tareas que pueden hacer las auxiliares a domicilio. </p>
			</sec>

			<sec id="S6.3">
			<title>Presi&#x00F3;n de tiempos</title>

			<p>En las dos ciudades estudiadas el tiempo de cada intervenci&#x00F3;n se establece en funci&#x00F3;n de una asignaci&#x00F3;n de horas de servicio fijada por los servicios sociales y depende por tanto de decisiones pol&#x00ED;ticas en torno a la financiaci&#x00F3;n. Esta asignaci&#x00F3;n se hace a trav&#x00E9;s de una evaluaci&#x00F3;n a domicilio realizada por trabajadores sociales en funci&#x00F3;n de las escalas de dependencia. Por tanto, las posibilidades de asignaci&#x00F3;n de horas dependen de la decisi&#x00F3;n “objetiva” de los financiadores. Sin embargo, en lo que se refiere a los cuidados a personas mayores la variabilidad de un d&#x00ED;a para otro es grande y una misma persona puede estar mejor o peor dependiendo del d&#x00ED;a, o empeorar r&#x00E1;pidamente. Por ello, a menudo las trabajadoras se quejan de que esta asignaci&#x00F3;n es demasiado r&#x00ED;gida, oblig&#x00E1;ndoles a permanecer m&#x00E1;s tiempo del necesario en algunos domicilios, y en otros a intensificar el ritmo de trabajo para poder cumplir con el m&#x00ED;nimo requerido. En un contexto econ&#x00F3;mico y pol&#x00ED;tico como el actual tanto en Francia como en Espa&#x00F1;a, poco favorable para el incremento de la financiaci&#x00F3;n p&#x00FA;blica a este tipo de servicios, la asignaci&#x00F3;n horaria tiende a hacerse a la baja. </p>

			<p>As&#x00ED;, en el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) del Ayuntamiento de Madrid las empresas han tenido que adaptarse a una bajada de los precios por hora por la prestaci&#x00F3;n de sus servicios, y por tanto, a una reducci&#x00F3;n de horas asignadas a las personas usuarias, desde que en diciembre de 2012 entr&#x00F3; en vigor un nuevo contrato regulador. La tendencia apunta hacia la reducci&#x00F3;n de los tiempos de las intervenciones, llegando a asignarse tambi&#x00E9;n visitas de tan solo treinta minutos. Sin embargo, la medici&#x00F3;n de los tiempos de intervenci&#x00F3;n est&#x00E1; lejos de ser tan estricta como en estos mismos servicios en Par&#x00ED;s. En esta ciudad, con la entrada en vigor del Plan de Cohesi&#x00F3;n Social, en 2005 se produjo un cambio en el modelo de financiaci&#x00F3;n, descentraliz&#x00E1;ndolo, y desde entonces se viene experimentando una reducci&#x00F3;n de las partidas presupuestarias destinadas a esta ayuda, por lo que existe una presi&#x00F3;n para reducir los tiempos de las intervenciones (Lada <xref ref-type="bibr" rid="CIT21">2011</xref>; Dussuet <xref ref-type="bibr" rid="CIT11">2013</xref>). </p>

			<p>En la empresa donde se llev&#x00F3; a cabo esta investigaci&#x00F3;n se acababa de implementar un sistema de control de los tiempos de trabajo, que hab&#x00ED;a sido descartado por las empresas prestadoras del SAD en Madrid. Se trata de un c&#x00F3;digo personal que las auxiliares deben marcar desde los domicilios al comenzar y al terminar cada intervenci&#x00F3;n, para as&#x00ED; poder comprobar que cada persona usuaria recibe exactamente el n&#x00FA;mero de horas que le corresponde seg&#x00FA;n su presupuesto. Durante la observaci&#x00F3;n participante en las oficinas, se pudo comprobar a trav&#x00E9;s del programa inform&#x00E1;tico en el que quedaba registrado el seguimiento del sistema de fichaje, que incluso las trabajadoras m&#x00E1;s partidarias de este mecanismo de control superaban sistem&#x00E1;ticamente el tiempo de intervenci&#x00F3;n en algunos de los domicilios. Del mismo modo, durante las entrevistas, varias auxiliares afirmaron que tend&#x00ED;an a excederse en los tiempos de trabajo “enga&#x00F1;ando” al sistema de control, para evitar irse de un domicilio cuando no hab&#x00ED;an terminado de hacer lo que ten&#x00ED;an asignado. De esta manera, la pr&#x00E1;ctica de “fichar” y no abandonar el domicilio se impon&#x00ED;a como la soluci&#x00F3;n m&#x00E1;s razonable, seg&#x00FA;n su &#x00E9;tica del cuidado basada en la responsabilidad ante situaciones de primera necesidad. Por ejemplo, cuando una auxiliar tiene asignada una visita para un almuerzo sabe que su trabajo ser&#x00E1; in&#x00FA;til –y pondr&#x00E1; en riesgo la vida de otro ser humano– si despu&#x00E9;s de preparar y servir la comida se va del domicilio porque ha llegado su hora, cuando sabe que la persona mayor es incapaz de comer por s&#x00ED; sola. En estos casos, lo m&#x00E1;s sensato es marcar el c&#x00F3;digo, dar de comer a toda velocidad a la persona y despu&#x00E9;s correr a toda prisa a la siguiente visita. </p>

			<p>Estas herramientas y modelos de trabajo son mecanismos que se elaboran a distancia, sin pasar por un proceso de adaptaci&#x00F3;n al servicio de la ayuda a domicilio, es decir, sin tener en cuenta la realidad del trabajo que se lleva a cabo en los hogares de las personas mayores (Lada <xref ref-type="bibr" rid="CIT21">2011</xref>: 14). Esta incorporaci&#x00F3;n de mecanismos que fueron dise&#x00F1;ados para otros contextos muy diferentes lleva en muchas ocasiones a un malestar de las trabajadoras que se ven incapaces de cumplir con una l&#x00F3;gica que entra en contradicci&#x00F3;n con su manera “intuitiva” de realizar el trabajo. Como se&#x00F1;ala Dussuet (<xref ref-type="bibr" rid="CIT11">2013</xref>: 18) la multiplicaci&#x00F3;n de las intervenciones cortas y la especializaci&#x00F3;n, conducen a la intensificaci&#x00F3;n del trabajo, lo que puede suponer riesgos para la salud de las trabajadoras, y adem&#x00E1;s contribuye a la desvalorizaci&#x00F3;n de las tareas de limpieza, tambi&#x00E9;n necesarias para la preservaci&#x00F3;n de las personas dependientes en su domicilio, al ser relegadas a las trabajadoras menos cualificadas. </p>
			</sec>

			<sec id="S6.4">
			<title>Ayudar no es servir</title>

			<p>En las relaciones laborales dentro de los servicios de ayuda a domicilio las referencias al &#x00E1;mbito de la familia y la domesticidad son mucho menos frecuentes que en el empleo de hogar. Al contrario, las trabajadoras (y los escasos trabajadores) utilizan la idea de “ayudar”, de “ser &#x00FA;til”, de ofrecer un servicio importante a personas que necesitan una asistencia social; es lo que da sentido a su identidad laboral. Esta identificaci&#x00F3;n es mucho m&#x00E1;s fuerte en el contexto de Par&#x00ED;s, donde estos servicios tienen una larga tradici&#x00F3;n vinculada a la ayuda social y al &#x00E1;mbito no lucrativo: </p>

						<disp-quote><p><italic>Menos mal que estamos aqu&#x00ED; para las personas mayores. Si no, ¿d&#x00F3;nde terminar&#x00ED;an? ¿En residencias de ancianos? A las personas mayores les gusta estar en su casa, pobrecitas, en el medio donde han vivido, con sus cosas, sus muebles. Cuando sacas a una persona de su casa para llevarla a una residencia, ¿cu&#x00E1;nto tiempo le queda de vida? Es el final para la pobre. Pierde sus referencias, su casa, sus recuerdos. [...] Creo que est&#x00E1; muy bien esto de mantenerlos en casa. Est&#x00E1; muy bien</italic>. (Georgette, 56 a&#x00F1;os, de Francia, auxiliar a domicilio).</p></disp-quote>

			<p>Sin embargo, esta identificaci&#x00F3;n tambi&#x00E9;n est&#x00E1; presente entre las empleadas de Madrid, que tienen en la idea de servicio p&#x00FA;blico un referente identitario que les ayuda a desvincularse de la imagen de empleadas de hogar, figura por la que muchas han pasado: </p>

						<disp-quote><p><italic>Me gusta mucho trabajar para personas dependientes, siempre, porque desde la mala experiencia que tuve hace a&#x00F1;os (como interna), dije ¡jam&#x00E1;s trabajar&#x00E9; para personas independientes! Porque me gusta m&#x00E1;s con personas dependientes, porque te acogen con m&#x00E1;s amor y tambi&#x00E9;n das lo poco que puedes dar ¿no? Por eso me gusta m&#x00E1;s. [...] Con las personas independientes no, te tratan como a una criada, Porque… yo tengo muchas amistades que trabajan internas con personas independientes ¡hija, cuando libran salen derrotadas!</italic> (Rudy, 43 a&#x00F1;os, de Ecuador, auxiliar a domicilio en Madrid).</p></disp-quote>

			<p>En ambos casos, las trabajadoras consideran que cumplen con una labor social importante y se sienten orgullosas de realizar un servicio para personas “dependientes” o “vulnerables”. Por ello, sin negar la dureza y el escaso reconocimiento que recibe su trabajo, ellas mismas se reconocen en una posici&#x00F3;n moral que las valoriza. Adem&#x00E1;s, la importancia moral de su labor social tambi&#x00E9;n es una forma de distanciarse de la imagen denostada de la “sirvienta”. Este proceso de atribuci&#x00F3;n identitaria no est&#x00E1; exento de contradicciones; pues, si bien la presentaci&#x00F3;n que muchas auxiliares a domicilio hacen de s&#x00ED; mismas comienza por un “no somos asistentas”, en la relaci&#x00F3;n cotidiana, los usuarios tratan de mantener una posici&#x00F3;n de poder, basada precisamente en su posici&#x00F3;n subordinada en las estructuras de g&#x00E9;nero, clase social y etnicidad.</p>

			<p>Si la profesionalizaci&#x00F3;n de estos servicios se introduce a trav&#x00E9;s de la cualificaci&#x00F3;n, de la especificaci&#x00F3;n de tareas, la asignaci&#x00F3;n racionalizada del tiempo de intervenci&#x00F3;n y las escalas de medida de la dependencia, tambi&#x00E9;n se define por el mantenimiento de un trato y una actitud “profesional” en la relaci&#x00F3;n laboral. Desde las empresas se transmite a las trabajadoras la necesidad de establecer l&#x00ED;mites en el trato con las personas usuarias para que “la relaci&#x00F3;n no se desborde en la familiaridad”, as&#x00ED; se insta a las trabajadoras a “ver, o&#x00ED;r y callar”, “saber hasta d&#x00F3;nde deben implicarse” y “guardar una distancia profesional”. As&#x00ED;, tanto en Par&#x00ED;s como en Madrid, el personal directivo y de coordinaci&#x00F3;n de estas estructuras empleadoras suele hacer hincapi&#x00E9; en la necesidad de que las empleadas sean conscientes de que su trabajo no consiste en “cuidar de alguien como si fuera su abuela”. Por tanto, ante la creciente profesionalizaci&#x00F3;n existe una clara tendencia hacia la desnaturalizaci&#x00F3;n y hacia la distanciaci&#x00F3;n con la domesticidad.</p>

			<p>Siguiendo esta l&#x00F3;gica, en los servicios de ayuda a domicilio de las dos ciudades y de manera m&#x00E1;s insistente en Par&#x00ED;s, las trabadoras tienen prohibido intimar con las usuarias del servicio, aceptar cualquier tipo de regalos o invitaci&#x00F3;n, dar el n&#x00FA;mero de tel&#x00E9;fono personal y hacer cualquier tipo de favores. Sin embargo, durante el trabajo de campo se puso de manifiesto que en ambas ciudades estas reglas eran sistem&#x00E1;ticamente transgredidas y que el personal de coordinaci&#x00F3;n y directivo era perfectamente consciente de ello pero prefer&#x00ED;an “hacer la vista gorda”. Un aspecto que pon&#x00ED;a de manifiesto que este comportamiento “adecuado” no estaba dise&#x00F1;ado desde la experiencia pr&#x00E1;ctica del terreno.</p>

			<p>Esta distancia tambi&#x00E9;n permite a las trabajadoras “ponerse una coraza” y no implicarse demasiado para impedir que la relaci&#x00F3;n con las personas mayores les desborde emocionalmente. As&#x00ED;, se entiende que el v&#x00ED;nculo afectivo es necesario e ineludible, porque se trata de relaciones humanas, pero no debe confundirse con una “verdadera relaci&#x00F3;n de amor o de amistad” pues como dec&#x00ED;a una de las entrevistadas “el amor y el respeto son dos cosas diferentes”. Adem&#x00E1;s, se considera que si bien la auxiliar es responsable de las usuarias durante un lapso determinado de tiempo, su responsabilidad se extiende hasta que el tiempo de la intervenci&#x00F3;n termina. Desde este punto de vista, la responsabilidad que implica el cuidado es puntual y debe entenderse en su contexto, sin exceder unos l&#x00ED;mites precisos definidos por la relaci&#x00F3;n laboral. </p>
			</sec>
		</sec>

		<sec id="S7">
			<title>CONCLUSIONES</title>

			<p>Esta investigaci&#x00F3;n comparativa permite poner de manifiesto que, los cuidados, lejos de ser algo natural, pueden ser moldeados de muchas formas posibles. Los ejemplos contrapuestos de Madrid y Par&#x00ED;s muestran como las pol&#x00ED;ticas p&#x00FA;blicas, de empleo, migratorias, han contribuido a fraguar dos formas muy diferentes de organizar la atenci&#x00F3;n domiciliaria a personas mayores. Por un lado, en Madrid la atenci&#x00F3;n personalizada a trav&#x00E9;s del trabajo intensivo de empleadas dom&#x00E9;sticas inmigrantes se ha popularizado y se presenta como la opci&#x00F3;n m&#x00E1;s oportuna, a pesar del desarrollo de un servicio municipal de ayuda a domicilio, para atender la demanda creciente de personas mayores que viven solas; por otro lado, en Par&#x00ED;s, una fuerte tradici&#x00F3;n social de servicios de ayuda a domicilio ha estado sostenida por las pol&#x00ED;ticas de est&#x00ED;mulo al empleo, y ha puesto en marcha una potente red de servicios a la que los cuidados informales no hacen competencia. </p>

			<p>Al comparar el empleo dom&#x00E9;stico destinado e cuidados en las dos ciudades se pone de manifiesto que, pese a que la organizaci&#x00F3;n del trabajo sea similar, las relaciones de trabajo implican un contexto muy diferente de relaciones de clase social. En cuanto a los servicios de ayuda a domicilio, la comparaci&#x00F3;n pone de manifiesto que, mientras en Madrid se ha mantenido cierta domesticidad que hace que la organizaci&#x00F3;n del trabajo sea m&#x00E1;s flexible, en Par&#x00ED;s la tendencia hacia la estandarizaci&#x00F3;n de tareas y medici&#x00F3;n de tiempos parece ser demasiado r&#x00ED;gida para lo que el cuidado a personas mayores a domicilio requiere. </p>

			<p>En el desempe&#x00F1;o del trabajo se articulan las dimensiones moral, emocional y material. Adem&#x00E1;s de desempe&#x00F1;ar un trabajo material, las trabajadoras desarrollan un trabajo emocional y atribuyen un fuerte sentido moral a su funci&#x00F3;n laboral. Este posicionamiento moral se deriva de una perspectiva &#x00E9;tica del cuidado basada en la responsabilidad de dar una respuesta, concreta y urgente, ante una necesidad ajena. Adem&#x00E1;s, en un sector que genera tan poco reconocimiento material y simb&#x00F3;lico y en el que durante gran parte del tiempo se realizan tareas altamente desagradables y deben controlarse mucho las emociones, es necesario encontrar un sentido al trabajo, y en este caso, ese sentido sigue una argumentaci&#x00F3;n moral y un apego emocional. </p>

			<p>La comparaci&#x00F3;n entre el empleo dom&#x00E9;stico y los servicios de ayuda a domicilio muestra que los procesos de formalizaci&#x00F3;n y profesionalizaci&#x00F3;n del trabajo de cuidados favorecen la introducci&#x00F3;n de unos l&#x00ED;mites que contribuyen a desvincular los cuidados de la domesticidad y de la obligaci&#x00F3;n ligada al g&#x00E9;nero femenino. Adem&#x00E1;s, estos procesos permiten aligerar la dependencia entre las cuidadoras y las personas a las que cuidan. Sin embargo, cuando los servicios de cuidados de larga duraci&#x00F3;n se ven orientados por una l&#x00F3;gica economicista de reducci&#x00F3;n de costes y maximizaci&#x00F3;n de la rentabilidad, se produce una repercusi&#x00F3;n negativa sobre el trabajo, que hace que aumente la presi&#x00F3;n sobre las trabajadoras y hace peligrar las mejoras conseguidas a trav&#x00E9;s de los procesos de formalizaci&#x00F3;n y profesionalizaci&#x00F3;n. </p>
			
		</sec>
		
	</body>
	
	
	<back>
	
		<ack>
			<title>AGRADECIMIENTOS</title>

				<p>La autora agradece a Helena Hirata y al equipo de investigaci&#x00F3;n CRESPPA-GTM por el apoyo prestado para realizar el estudio de caso en la cuidad de Par&#x00ED;s.</p>


				<p><bold>Financiaci&#x00F3;n</bold></p>

				<p>Esta investigaci&#x00F3;n ha sido financiada por el Programa Predoctoral FPI-UCM 2011-2015. Adem&#x00E1;s, la investigaci&#x00F3;n ha sido parcialmente financiada por dos proyectos de investigaci&#x00F3;n: (2014-2016) <italic>Retos y alternativas a la precarizaci&#x00F3;n del trabajo y la vida en la crisis actual</italic>. Dirigido por Juan Jos&#x00E9; Castillo y Pablo L&#x00F3;pez Calle y financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovaci&#x00F3;n, Programa Estatal de Proyectos de Investigaci&#x00F3;n orientada a los retos de la sociedad I+D+I. (REF:CSO 2013- 43666-R). (2010-2014) <italic>Mujeres “en tr&#x00E1;nsito” y transformaci&#x00F3;n de la identidad de g&#x00E9;nero en los procesos migratorios. Una aproximaci&#x00F3;n interdisciplinar</italic>. Dirigido por Mar&#x00ED;a-Caterina La Barbera y financiado por el Instituto de la Mujer y el Fondo Social Europeo. (Ref: 06/10). </p>
		</ack>
		
		<sec id="notas">
			<title>NOTAS</title>
		
				<fn-group>
					<fn id="NOTE1"><label>1</label>
					<p>Algo que me ha sido repetido innumerables veces por colegas franc&#x00F3;fonos en seminarios, conferencias y charlas informales.</p>
				</fn>
			</fn-group>
		</sec>
				
		<ref-list>
			<title>REFERENCIAS BIBLIOGR&#x00C1;FICAS</title>
				
			<ref id="CIT01">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Anderson</surname>
					  <given-names>B.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2000</year>
			  <source>Doing the dirty work? The global politics of domestic labour</source>
			  <publisher-loc>London</publisher-loc>
			  <publisher-name>Zed Books</publisher-name>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT02"> 
			<element-citation publication-type="conf-proc">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
                      <surname>Arango</surname>
                      <given-names>J.</given-names>      
                  </name>
			  </person-group>
			  <year>2005</year>
			  <article-title>La inmigraci&#x00F3;n en Espa&#x00F1;a: impactos demogr&#x00E1;ficos, econ&#x00F3;micos y sociales</article-title>
			  <publisher-loc>Asturias</publisher-loc>
			  <publisher-name>Escuela de Verano UGT</publisher-name> 
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT03">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Avril</surname>
					  <given-names>C.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2014</year>
			  <source>Les aides &#x00E0; domicile. Un autre monde populaire</source>
			  <publisher-loc>Paris</publisher-loc>
			  <publisher-name>La Dispute</publisher-name>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT04">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Bettio</surname>
					  <given-names>F.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Plantenga</surname>
					  <given-names>J.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2004</year>
			  <article-title>Comparing care regimes in Europe</article-title>
			  <source>Feminist Economics</source>
			  <volume>10</volume>
			  <fpage>85</fpage>
			  <lpage>113</lpage>
			  <comment><ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://doi.org/10.1080/1354570042000198245">https://doi.org/10.1080/1354570042000198245</ext-link></comment> 
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT05">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Bolton</surname>
					  <given-names>S.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Wibberley</surname>
					  <given-names>G.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2014</year>
			  <article-title>Domiciliary Care: The Formal and Informal Labour Process</article-title>
			  <source>Sociology</source>
			  <volume>48</volume>
			  <fpage>682</fpage>
			  <lpage>697</lpage>
			  <comment><ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://doi.org/10.1177/0038038513500098">https://doi.org/10.1177/0038038513500098</ext-link></comment>  
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT06">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Cach&#x00F3;n</surname>
					  <given-names>L.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2009</year>
			  <source>La Espa&#x00F1;a inmigrante: marco discriminatorio, mercado de trabajo y pol&#x00ED;ticas de integraci&#x00F3;n</source>
			  <publisher-loc>Barcelona</publisher-loc>
			  <publisher-name>Anthropos</publisher-name>
			</element-citation>
			</ref>
			
			<ref id="CIT07">
			<element-citation publication-type="book">
			  <collab>Colectivo Io&#x00E9;</collab>
			  <year>2001</year>
			  <source>Mujer, inmigraci&#x00F3;n y trabajo</source>
			  <publisher-loc>Madrid</publisher-loc>
			  <publisher-name>Instituto de Migraciones y Servicios Sociales (IMSERSO)</publisher-name>  
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT08">
			<element-citation publication-type="book">
			  <collab>Colectivo Io&#x00E9;</collab>
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Fern&#x00E1;ndez</surname>
					  <given-names>M.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2010</year>
			  <source>Encuesta Nacional de Inmigrantes 2007: el mercado de trabajo y las redes sociales de los inmigrantes</source>
			  <publisher-loc>Madrid</publisher-loc>
			  <publisher-name>Ministerio de Trabajo e Inmigraci&#x00F3;n</publisher-name>  
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT09">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Daly</surname>
					  <given-names>M.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Lewis</surname>
					  <given-names>J.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2000</year>
			  <article-title>The concept of social care and the analysis of contemporary welfare states</article-title>
			  <source>British Journal of Sociology</source>
			  <volume>51</volume>
			  <fpage>281</fpage>
			  <lpage>298</lpage>
			  <comment><ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://doi.org/10.1111/j.1468-4446.2000.00281.x">https://doi.org/10.1111/j.1468-4446.2000.00281.x</ext-link></comment>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT10"> 
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Devetter</surname>
					  <given-names>F-X</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Jany-Catrice</surname>
					  <given-names>F.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Ribault</surname>
					  <given-names>T.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2010</year>
			  <source>Les services &#x00E0; la personne</source>
			  <publisher-loc>Paris</publisher-loc>
			  <publisher-name>La D&#x00E9;couverte</publisher-name>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT11">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Dussuet</surname>
					  <given-names>A.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2013</year>
			  <chapter-title>Mod&#x00E8;les de qualit&#x00E9; en confrontation dans l’aide &#x00E0; domicile: des enjeux de genre</chapter-title>
			  <person-group person-group-type="editor">
				  <name>
					  <surname>Bercot</surname>
					  <given-names>R.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Rahou</surname>
					  <given-names>N.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <source>Le travail de service</source>
			  <publisher-loc>Paris</publisher-loc>
			  <publisher-name>R&#x00E9;seau &#x00C9;ditions, Anact</publisher-name>
			  <fpage>11</fpage>
			  <lpage>19</lpage>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT12">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Dussuet</surname>
					  <given-names>A.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2005</year>
			  <source>Travaux de femmes. Enqu&#x00EA;tes sur les services &#x00E0; domicile</source>
			  <publisher-loc>Paris</publisher-loc>
			  <publisher-name>L’Harmattan</publisher-name>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT13">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Fischer</surname>
					  <given-names>B.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Tronto</surname>
					  <given-names>J.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>1990</year>
			  <chapter-title>Toward a feminist theory of care</chapter-title>
			  <person-group person-group-type="director">
				  <name>
					  <surname>Abel</surname>
					  <given-names>E.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Nelson</surname>
					  <given-names>M.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <source>Circles of Care: Work and Identity in Women’s Lives</source>
			  <publisher-loc>Albany</publisher-loc>
			  <publisher-name>SUNY Press</publisher-name>
			  <fpage>36</fpage>
			  <lpage>54</lpage>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT14">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Fraisse</surname>
					  <given-names>G.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2000</year>
			  <chapter-title>Servidumbre, empleos de servicio y democracia</chapter-title>
			  <person-group person-group-type="editor">
				  <name>
					  <surname>Maruani</surname>
					  <given-names>M.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Rogerat</surname>
					  <given-names>C.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Torns</surname>
					  <given-names>T.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <source>Las nuevas fronteras de la desigualdad: hombres y mujeres en el mercado de trabajo</source>
			  <publisher-loc>Barcelona</publisher-loc>
			  <publisher-name>Icaria</publisher-name>
			  <fpage>227</fpage>
			  <lpage>231</lpage>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT15">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="director">
				  <name>
					  <surname>Gonz&#x00E1;lez-Ortega</surname>
					  <given-names>S.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2013</year>
			  <source>La aplicaci&#x00F3;n de la Ley de Dependencia en Espa&#x00F1;a</source>
			  <publisher-loc>Madrid</publisher-loc>
			  <publisher-name>Consejo Econ&#x00F3;mico y Social de Espa&#x00F1;a</publisher-name>
			  <series>Colecci&#x00F3;n Estudios</series>
			  <issue>231</issue>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT16">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Gorban</surname>
					  <given-names>D.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2012</year>
			  <article-title>Empleadas y empleadoras, tensiones de una relaci&#x00F3;n atravesada por la ambig&#x00FC;edad</article-title>
			  <source>Revista Espa&#x00F1;ola de Investigaciones Sociol&#x00F3;gicas</source>
			  <volume>140</volume>
			  <fpage>29</fpage>
			  <lpage>48</lpage>
			  <comment><ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://doi.org/10.5477/cis/reis.140.29">https://doi.org/10.5477/cis/reis.140.29</ext-link></comment>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT17">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Graham</surname>
					  <given-names>H.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>1983</year>
			  <chapter-title>Caring: a labour of love</chapter-title>
			  <person-group person-group-type="editor">
				  <name>
					  <surname>Finch</surname>
					  <given-names>J.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Groves</surname>
					  <given-names>D.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <source>A labour of love: women, work and caring</source>
			  <publisher-loc>London</publisher-loc>
			  <publisher-name>Routledge</publisher-name>
			  <publisher-name>Kegan Paul</publisher-name>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT18">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Hochschild</surname>
					  <given-names>A. R.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>1979</year>
			  <article-title>Emotion Work, Feeling Rules and Social Structure</article-title>
			  <source>American Journal of Sociology</source>
			  <volume>85</volume>
			  <fpage>551</fpage>
			  <lpage>575</lpage>
			  <comment><ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://doi.org/10.1086/227049">https://doi.org/10.1086/227049</ext-link></comment>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT19">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Jeantet</surname>
					  <given-names>A.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2003</year>
			  <article-title>L’&#x00E9;motion prescrite au travail</article-title>
			  <source>Travailler</source>
			  <issue>9</issue>
			  <fpage>99</fpage>
			  <lpage>112</lpage>
			  <comment><ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://doi.org/10.3917/trav.009.0099">https://doi.org/10.3917/trav.009.0099</ext-link></comment>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT20">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Kofman</surname>
					  <given-names>E.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Phizacklea</surname>
					  <given-names>A.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Raghuram</surname>
					  <given-names>P.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Sales</surname>
					  <given-names>R.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2000</year>
			  <source>Gender and international migration in Europe</source>
			  <publisher-loc>Londres</publisher-loc>
			  <publisher-name>Routledge</publisher-name>
			</element-citation>
			</ref>
			
			<ref id="CIT21">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Lada</surname>
					  <given-names>E.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2011</year>
			  <article-title>Les recompositions du travail d’aide &#x00E0; domicile en France</article-title>
			  <source>Formation et Emploi</source>
			  <issue>115</issue>
			  <fpage>9</fpage>
			  <lpage>22</lpage>
			  <comment><ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://doi.org/10.3917/form.115.0009">https://doi.org/10.3917/form.115.0009</ext-link></comment>
			</element-citation>
			</ref>
			
			<ref id="CIT22">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Marcu</surname>
					  <given-names>S.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2009</year>
			  <article-title>Inmigrantes rumanas en el servicio dom&#x00E9;stico y de cuidados de la Comunidad de Madrid</article-title>
			  <source>Estudios Geogr&#x00E1;ficos</source>
			  <volume>70</volume>
			  <fpage>463</fpage>
			  <lpage>489</lpage>
			  <comment><ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://doi.org/10.3989/estgeogr.0474">https://doi.org/10.3989/estgeogr.0474</ext-link></comment>
			</element-citation>
			</ref>
			
			<ref id="CIT23">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Mart&#x00ED;n-Palomo</surname>
					  <given-names>M. T.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2008</year>
			  <article-title>Domesticar el trabajo: una reflexi&#x00F3;n a partir de los cuidados</article-title>
			  <source>Cuadernos de Relaciones Laborales</source>
			  <volume>26</volume>
			  <fpage>13</fpage>
			  <lpage>44</lpage>
			</element-citation>
			</ref>
			
			<ref id="CIT24">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Mart&#x00ED;nez-Buj&#x00E1;n</surname>
					  <given-names>R.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2011</year>
			  <article-title>La reorganizaci&#x00F3;n de los cuidados familiares en un contexto de migraci&#x00F3;n internacional</article-title>
			  <source>Cuadernos de Relaciones Laborales</source>
			  <volume>29</volume>
			  <fpage>93</fpage>
			  <lpage>123</lpage>
			  <comment><ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://doi.org/10.5209/rev_CRLA.2011.v29.n1.4">https://doi.org/10.5209/rev_CRLA.2011.v29.n1.4</ext-link></comment>
			</element-citation>
			</ref>
			
			<ref id="CIT25">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Mart&#x00ED;nez-Buj&#x00E1;n</surname>
					  <given-names>R.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2014</year>
			  <article-title>¡El trabajo dom&#x00E9;stico cuenta! Caracter&#x00ED;sticas y transformaciones del servicio dom&#x00E9;stico en Espa&#x00F1;a</article-title>
			  <source>Migraciones</source>
			  <volume>36</volume>
			  <fpage>275</fpage>
			  <lpage>305</lpage>
			</element-citation>
			</ref>
			
			<ref id="CIT26">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Molinier</surname>
					  <given-names>P.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2006</year>
			  <chapter-title>Le Care &#x00E0; l’&#x00E9;preuve du travail. Vuln&#x00E9;rabilit&#x00E9;s crois&#x00E9;es et savoir-faire discrets</chapter-title>
			  <person-group person-group-type="editor">
				  <name>
					  <surname>Paperman</surname>
					  <given-names>P.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Laugier</surname>
					  <given-names>S.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <source>Le souci des autres. &#x00C9;thique et politique du Care</source>
			  <publisher-loc>Paris</publisher-loc>
			  <publisher-name>Editions de l’EHESS</publisher-name>
			  <fpage>299</fpage>
			  <lpage>316</lpage>
			</element-citation>
			</ref>
			
			<ref id="CIT27">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Molinier</surname>
					  <given-names>P.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2013</year>
			  <source>Le travail du Care</source>
			  <publisher-loc>Paris</publisher-loc>
			  <publisher-name>La Dispute</publisher-name>
			</element-citation>
			</ref>
			
			<ref id="CIT28">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Mor&#x00E9;</surname>
					  <given-names>P.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2015</year>
			  <article-title>Cuidados a personas mayores en Madrid y Par&#x00ED;s: la trastienda de la investigaci&#x00F3;n</article-title>
			  <source>Sociolog&#x00ED;a del Trabajo</source>
			  <volume>84</volume>
			  <fpage>85</fpage>
			  <lpage>105</lpage>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT29"> 
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Mor&#x00E9;</surname>
					  <given-names>P.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2016</year>
			  <article-title>Configuraciones del cuidado de larga duraci&#x00F3;n en Espa&#x00F1;a y Francia: Efectos sobre las situaciones concretas de trabajo</article-title>
			  <source>Revista Zerbitzuan</source>
			  <volume>60</volume>
			  <fpage>163</fpage>
			  <lpage>178</lpage>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT30">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Mor&#x00E9;</surname>
					  <given-names>P.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2017</year>
			  <source>Migraciones y trabajo con personas mayores en las grandes ciudades</source>
			  <publisher-loc>Madrid</publisher-loc>
			  <publisher-name>Centro de Investigaciones Sociol&#x00F3;gicas (CIS)</publisher-name>
			  <series>Colecci&#x00F3;n Monograf&#x00ED;as</series>
			  <issue>306</issue>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT31">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Moz&#x00E8;re</surname>
					  <given-names>L.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2002</year>
			  <article-title>Des domestiques philippines &#x00E0; Paris: un march&#x00E9; mondial de la domesticit&#x00E9;?</article-title>
			  <source>Revue Tiers Monde</source>
			  <volume>43</volume>
			  <fpage>373</fpage>
			  <lpage>396</lpage>
			  <comment><ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://doi.org/10.3406/tiers.2002.1599">https://doi.org/10.3406/tiers.2002.1599</ext-link></comment> 
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT32">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Oso</surname>
					  <given-names>L.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2004</year>
			  <source>Espa&#x00F1;olas en Par&#x00ED;s. Estrategias de ahorro y consumo en las migraciones internacionales</source>
			  <publisher-loc>Barcelona</publisher-loc>
			  <publisher-name>Bellaterra</publisher-name>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT33">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="editor">
				  <name>
					  <surname>Rodr&#x00ED;guez</surname>
					  <given-names>V.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2012</year>
			  <source>Inmigraci&#x00F3;n y cuidados de mayores en la comunidad de Madrid</source>
			  <publisher-loc>Madrid</publisher-loc>
			  <publisher-name>BBVA</publisher-name>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT34">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Scrinzi</surname>
					  <given-names>F.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2013</year>
			  <source>Genre, migrations et emplois domestiques en France et en Italie. Construction de la non-qualification et de l’alt&#x00E9;rit&#x00E9; ethnique</source>
			  <publisher-loc>Paris</publisher-loc>
			  <publisher-name>&#x00C9;ditions Petra</publisher-name>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT35">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Thomas</surname>
					  <given-names>C.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>1993</year>
			  <article-title>De-Constructing Concepts of Care</article-title>
			  <source>Sociology</source>
			  <volume>27</volume>
			  <fpage>649</fpage>
			  <lpage>669</lpage>
			  <comment><ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://doi.org/10.1177/0038038593027004006">https://doi.org/10.1177/0038038593027004006</ext-link></comment> 
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT36">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Tronto</surname>
					  <given-names>J.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>1994</year>
			  <source>Moral Boundaries: A Political Argument for an Ethic of Care</source>
			  <publisher-loc>Nueva York</publisher-loc>
			  <publisher-name>Routledge</publisher-name>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT37"> 
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Ungerson</surname>
					  <given-names>C.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>1990</year>
			  <source>Gender and Caring: work and welfare in Britain and Scandinavia</source>
			  <publisher-loc>Londres</publisher-loc>
			  <publisher-name>Harvester Wheatsheaf</publisher-name>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT38">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Ungerson</surname>
					  <given-names>C.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>1997</year>
			  <article-title>Social politics and the commodification of care</article-title>
			  <source>Social Politics</source>
			  <volume>4</volume>
			  <fpage>362</fpage>
			  <lpage>381</lpage>
			  <comment><ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://doi.org/10.1093/sp/4.3.362">https://doi.org/10.1093/sp/4.3.362</ext-link></comment> 
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT39">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Weber</surname>
					  <given-names>F.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Trabut</surname>
					  <given-names>L.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Billaud</surname>
					  <given-names>S.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2014</year>
			  <source>Le Salaire de la confiance. L’aide &#x00E0; domicile aujourd’hui</source>
			  <publisher-loc>Paris</publisher-loc>
			  <publisher-name>&#x00C9;ditions rue d’Ulm</publisher-name>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT40">
			<element-citation publication-type="book">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Williams</surname>
					  <given-names>F.</given-names>	  
				  </name>
				  <name>
					  <surname>Gavanas</surname>
					  <given-names>A.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2008</year>
			  <chapter-title>The Intersection of Childcare Regimes and Migration Regimes: A Three-Country Study</chapter-title>
			  <person-group person-group-type="editor">
				  <name>
					  <surname>Lutz</surname>
					  <given-names>H.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <source>Migration and Domestic Work: A European perspective on a Global Theme</source>
			  <publisher-loc>London</publisher-loc>
			  <publisher-name>Ashgate</publisher-name>
			</element-citation>
			</ref>

			<ref id="CIT41">
			<element-citation publication-type="journal">
			  <person-group person-group-type="author">
				  <name>
					  <surname>Wolkowitz</surname>
					  <given-names>C.</given-names>	  
				  </name>
			  </person-group>
			  <year>2002</year>
			  <article-title>The Social Relations of body Work</article-title>
			  <source>Work, Employment &amp; Society</source>
			  <volume>16</volume>
			  <fpage>497</fpage>
			  <lpage>510</lpage>
			  <comment><ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://doi.org/10.1177/095001702762217452">https://doi.org/10.1177/095001702762217452</ext-link></comment>
			</element-citation>
			</ref>

		</ref-list>
		
		<app-group>
			<app>
				<title>SOBRE LA AUTORA</title>
				
					<p><bold>PALOMA MOR&#x00C9;</bold> es Doctora con Menci&#x00F3;n Europea por el Instituto Universitario de Investigaci&#x00F3;n Ortega y Gasset y la Universidad Complutense de Madrid y miembro del Grupo de Investigaci&#x00F3;n Charles Babbage en Ciencias Sociales del Trabajo. Esta investigaci&#x00F3;n ha sido realizada en el marco de una beca predoctoral FPI-UCM en la facultad de Ciencias Pol&#x00ED;ticas y Sociolog&#x00ED;a. </p>
			</app>
		</app-group>
		
	</back>
</article>