LA INTERFERENCIA ENTRE EL ESTATUS FAMILIAR Y LAS CARACTERÍSTICAS INDIVIDUALES EN EL NACIMIENTO DEL PRIMER HIJO TRAS LA EMIGRACIÓN A ESPAÑA

ARTÍCULO

LA INTERFERENCIA ENTRE EL ESTATUS FAMILIAR Y LAS CARACTERÍSTICAS INDIVIDUALES EN EL NACIMIENTO DEL PRIMER HIJO TRAS LA EMIGRACIÓN A ESPAÑA[1]

THE INTERFERENCE BETWEEN FAMILY STATUS AND INDIVIDUAL CHARACTERISTICS IN THE BIRTH OF THE FIRST CHILD AFTER EMIGRATION TO SPAIN

Alberto del Rey Poveda

Universidad de Salamanca, España.

adelrey@usal.es

Mar Cebrián-Villar

Universidad de Salamanca, España.

marcebrian@usal.es

Rafael Grande Martín

Universidad de Salamanca, España.

rgrande@usal.es

José-Ignacio Antón Pérez

Johannes Kepler University Linz, Austria.

janton@usal.es

Enrique Fernández-Macías

Eurofoud, Ireland.

enrique.fernandezmacias@gmail.com

RESUMEN
El objetivo del trabajo es analizar los factores que afectan el nacimiento del primer hijo tras la migración. En particular, nos centramos en las condiciones familiares y en las características sociodemográficas de las mujeres migrantes a la llegada a España. La hipótesis general es que el comportamiento reproductivo después de migrar está íntimamente relacionado con la situación a la llegada. A la vez, consideramos que las diferentes situaciones familiares interactúan con las características individuales generando distintos efectos en la probabilidad de tener el primer hijo. En el análisis se han estimado modelos de supervivencia en tiempo discreto a los datos de la Encuesta Nacional de Inmigrantes de 2007.
Los resultados muestran, en primer lugar, la importancia en la fecundidad del estado civil y el número de hijos previos tras la migración, aunque se observan ciertas interferencias entre la situación familiar y las características personales del migrante.
Palabras clave: Características personales; Inmigración; Fecundidad; Situación familiar; Interferencia.

ABSTRACT
The aim of this paper is to analyze the factors that affect the birth of the first child after migration. In particular, we focus on family conditions and socio-demographic characteristics of migrant women at the moment of arriving in Spain. The general hypothesis is that reproductive behavior after migrating is closely related to the situation on arrival. At the same time, we consider that different family situations interact with individual characteristics generating different effects on the probability of having the first child. In the analysis discrete time survival models were estimated using data from National Immigrant Survey 2007.
Results show the importance of marital status and number of previous children on fertility after migration, although there is some interference between family background and personal characteristics of the migrant.
Keywords: Family Status; Fertility; Interference; Migration; Personal Characteristics.

Recibido:14/10/2013 / Aceptado: 06/02/2014 / Publicado: 02/06/2015

Cómo citar este artículo / Citation: Del Rey Poveda, A., M. Cebrián-Villar, R. Grande Martín, J. I. Antón Pérez, E. Fernández-Macías. 2015. «La interferencia entre el estatus familiar y las características individuales en el nacimiento del primer hijo tras la emigración a España». Revista Internacional de Sociología, vol.73 (2), 2015. DOI: http://dx.doi.org/10.3989.2013.10.14

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CONTENIDOS

SUMMARY
RESUMEN
INTRODUCCIÓN
MARCO TEÓRICO E HIPÓTESIS
DATOS VARIABLES Y MÉTODO
RESULTADOS
CONCLUSIONES Y DISCUSIÓN
BIBLIOGRAFÍA

Introducción Top

El objetivo de este trabajo es analizar el comportamiento reproductivo de las mujeres migrantes en la sociedad de destino; en particular, el nacimiento del primer hijo después de la emigración, independientemente del número de hijos previos a la migración. Asumiendo que el colectivo de población inmigrante es muy heterogéneo, planteamos, en primer lugar, que la situación familiar a la llegada y las características personales condicionan su comportamiento en el país de destino. En segundo lugar, planteamos la existencia de ciertas interferencias entre las características familiares e individuales en la probabilidad (o, en el argot de los modelos estadísticos, el riesgo) de tener el primer hijo después de migrar. Esto implica que algunas características particulares de los migrantes ejercen un efecto diferente en el riesgo de tener este primer hijo en función de la situación familiar.

Actualmente, en numerosas sociedades con muy bajos niveles de mortalidad y fecundidad, la inmigración se ha convertido en el factor determinante de su dinámica demográfica. En concreto, en estos países la fecundidad de la población inmigrante es un importante tema de estudio por su fuerte impacto en el proceso de renovación y/o envejecimiento de dichas poblaciones (Roig-Vila y Castro-Martin 2007Roig-Vila, M. y T. Castro-Martín. 2007. «Childbearing patterns of foreign women in a new immigration country: the case of Spain». Population-E 62:351-380. http://dx.doi.org/10.3917/pope.703.0351; Sobotka 2008Sobotka, T. 2008. «The rising importance of migrants for childbearing in Europe». Demographic Research 19:225-248. http://dx.doi.org/10.4054/DemRes.2008.19.9; Del Rey y Cebrián 2010(Del) Rey, A. y M. Cebrián. 2010. «Population Replacement and Migration in Two Spanish Regions during the Twentieth century». Population 65:481-498. http://dx.doi.org/10.3917/pope.1003.0481). En general, la mayor fecundidad de la población inmigrante ha permitido un ligero incremento de la fecundidad en estos países (Roig-Vila y Castro-Martin 2007Roig-Vila, M. y T. Castro-Martín. 2007. «Childbearing patterns of foreign women in a new immigration country: the case of Spain». Population-E 62:351-380. http://dx.doi.org/10.3917/pope.703.0351; Sobotka 2008Sobotka, T. 2008. «The rising importance of migrants for childbearing in Europe». Demographic Research 19:225-248. http://dx.doi.org/10.4054/DemRes.2008.19.9), lo que, junto con el elevado volumen de inmigrantes, ha supuesto una sustancial recuperación del número de nacimientos (Del Rey y Cebrián 2010(Del) Rey, A. y M. Cebrián. 2010. «Population Replacement and Migration in Two Spanish Regions during the Twentieth century». Population 65:481-498. http://dx.doi.org/10.3917/pope.1003.0481, todo lo cual ha modificado las perspectivas futuras de envejecimiento de estos países.

En el caso de España, la fecundidad de la población inmigrante ha sido ligeramente superior a la de la local y ha contribuido a que el índice sintético de fecundidad (ISF) del conjunto del país aumente desde 1,16 hijos por mujer en 1996 hasta 1,46 en 2008 según los datos de las estadísticas vitales del Instituto Nacional de Estadística (INE). Esta mayor fecundidad, junto con el gran volumen de población inmigrante, que ha pasado de alrededor de medio millón de personas a mitad de los noventa a superar los 5,7 millones en 2010, según el INE, ha supuesto que el número de nacimientos de hijos de madres extranjeras haya pasado de representar el 3,3 % en 1996 al 20,6 % en 2010. De esta manera, los nacimientos han pasado de 362.626 a 486.575, es decir, un incremento del 34,2 % en el período señalado, representando los nacimientos de hijos de madres extranjeras el 80 % del incremento (ver Figura 1). De estas circunstancias se deriva la enorme importancia que el comportamiento reproductivo de las mujeres inmigrantes suscita dentro del contexto español.

Figura 1. Nacimientos en España entre 1996 y 2012 según la nacionalidad de la madre.
Fuente: Movimiento Natural de la Población 1996-2012. INE.

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Sin embargo, el colectivo inmigrante en España desde el punto de vista reproductivo es muy heterogéneo (Roig-Vila y Castro-Martin 2007Roig-Vila, M. y T. Castro-Martín. 2007. «Childbearing patterns of foreign women in a new immigration country: the case of Spain». Population-E 62:351-380. http://dx.doi.org/10.3917/pope.703.0351; Castro-Martín y Rosero-Bixbi 2011Castro-Martín, T. y L. Rosero-Bixbi. 2011. «Maternidad y fronteras. La fecundidad de las mujeres inmigrantes en España». Revista Internacional de Sociología 69:105-137. http://dx.doi.org/10.3989/ris.2011.iM1.388) y está en plena transformación debido a lo reciente del fenómeno[2]. Por un lado, es muy heterogéneo, dado que los inmigrantes acogidos por nuestro país proceden de contextos muy diversos que remiten a diferentes culturas y comportamientos reproductivos, así como por las diferentes características socioeconómicas y demográficas de dicha población[3]. Por otro lado, dado lo reciente del fenómeno migratorio, las pautas reproductivas de estas mujeres suelen estar muy marcadas por el perfil de las migrantes «pioneras»[4]. Sin embargo, en la medida en que un proceso migratorio se consolida, tienden a aparecer nuevos perfiles de mujeres migrantes: unas, atraídas por las redes sociales establecidas (Massey et al. 1987Massey, D. S., R. Alarcon, J. Durand y H. Gonzalez. 1987. Return to Azatlán: The Social Process of International Migration from Western Mexico. Berkeley: University of California.; Massey 1990Massey, D. S. 1990. «Social Structure, Household Strategies, and the Cumulative Causation of Migration». Population Index 56:3-26. http://dx.doi.org/10.2307/3644186; Cerruti y Massey 2001Cerrutti, M. y D. S. Massey. 2001. «On the Auspices of Female Migration from Mexico to the United States». Demography 38:187-200. http://dx.doi.org/10.1353/dem.2001.0013; Curran y Saguy 2001Curran, S. R. y A. C. Saguy. 2001. «Migration and Cultural Change: A Role for Gender and Social Networks». Journal of International Women’s Studies 2:54-77.; Curran y Rivero-Fuentes 2003Curran, S. R. y E. Rivero-Fuentes. 2003. «Engendering migrant networks: the case of Mexican migration». Demography 40:289-307. http://dx.doi.org/10.1353/dem.2003.0011); y otras, por el proceso de reunificación familiar (DeJong, Root y Abad 1986DeJong, F. D., B. D. Root y R. G. Abad. 1986. «Family Reunification and Philippine Migration to the United States: The Immigrants’ Perspective». International Migration Review 20:598-611. http://dx.doi.org/10.2307/2545706; Kofman 1999Kofman, E. 1999. «Female ‘Birds of Passage’ a Decade Later: Gender and Immigration in the European Union». International Migration Review 33:269-299. http://dx.doi.org/10.2307/2547698). Ambos aspectos, en general, modifican la composición de las mujeres migrantes desde el punto de vista reproductivo puesto que se favorece la «importación» de dependientes (tanto de mujeres más jóvenes como más mayores) y de mujeres que emigran por cuestiones estrictamente familiares. En el caso español varios trabajos recientes muestran diferentes procesos de reagrupación familiar según el lugar de procedencia, el sexo o el tiempo de estancia (Stanek 2009Stanek, M. 2009. «Patterns of Romanian and Bulgarian migration to Spain». Europe Asia Studies 61:1627-1644. http://dx.doi.org/10.1080/09668130903209160; Requena y Sánchez-Domínguez 2011Requena, M. y M. Sánchez-Domínguez. 2011. «Las familias inmigrantes en España». Revista Internacional de Sociología 69:79-104. http://dx.doi.org/10.3989/ris.2011.iM1.387; Reher, Requena y Sánchez-Domínguez 2013Reher, D., M. Requena y M. Sánchez-Domínguez. 2013. «How level is the Playing Field? Divided Families Among Latin American Immigrants in Spain». The History of the Family 18:26-43. http://dx.doi.org/10.1080/1081602X.2012.755931).

Por último, este trabajo adopta una perspectiva longitudinal en el análisis del patrón de fecundidad de las mujeres inmigrantes. Para explicar el comportamiento en el país de destino tomamos en consideración sus particulares condiciones en el momento de llegada, a través de la información que nos proporciona la Encuesta Nacional de Inmigrantes de 2007 (ENI 2007Instituto Nacional de Estadística (INE). 2007. «Metodología General». Pp. 12-13 en Encuesta Nacional de Inmigrantes 2007. Consultado en Marzo de 2013 (http://www.ine.es/jaxi/menu.do?type=pcaxis_path=/t20/p319_file=inebase).) del Instituto Nacional de Estadística. En concreto, nos centramos en el estado civil a la llegada y en el número previo de hijos como factores determinantes del primer nacimiento en España, controlando a su vez por la región de procedencia y las características socioeconómicas de las mujeres. Muchos de los estudios que analizan el comportamiento de la fecundidad de la población inmigrante enfatizan las características sociodemográficas, junto con la región de procedencia. Sin embargo, son muy escasos aquellos que tienen en cuenta el estado civil y la paridad, aspectos que por otro lado son fundamentales en el estudio de la fecundidad general, pero que en el caso de la fecundidad migrante ha recibido escasa atención, debido fundamentalmente a la falta de datos sobre la situación previa a la migración.

El trabajo se estructura en 4 apartados. En primer lugar, se presenta el marco teórico y se plantean las hipótesis de investigación. En segundo término, se presenta la fuente de datos y la metodología utilizada. En tercer lugar, se exponen y discuten los principales resultados del análisis empírico de los determinantes de la fecundidad de la población inmigrante. Finalmente, se resumen las principales conclusiones del estudio.

Marco teórico e hipótesisTop

La fecundidad y el comportamiento reproductivo de la población inmigrante es, desde hace varias décadas, un importante tema de estudio demográfico. En especial, en los países con muy bajos niveles de fecundidad donde el volumen de la inmigración y su fecundidad son factores fundamentales en su dinámica demográfica.

A nivel agregado, por un lado, destacan los trabajos que señalan las diferencias en el nivel de fecundidad entre inmigrantes y nativos en general; y en España en particular (Bledsoe, Houle y Sow 2007Bledsoe, C. H., R. Houle y P. Sow. 2007. «High fertility Gambians in low fertility Spain: The dynamics of child accumulation cross transnational space». Demographic Research 16:375-411. http://dx.doi.org/10.4054/DemRes.2007.16.12; Roig-Vila y Castro-Martin 2007Roig-Vila, M. y T. Castro-Martín. 2007. «Childbearing patterns of foreign women in a new immigration country: the case of Spain». Population-E 62:351-380. http://dx.doi.org/10.3917/pope.703.0351). Por otro lado, están los trabajos que se centran en analizar las variaciones en el comportamiento reproductivo durante su período de estancia en la sociedad de destino, destacando diferentes patrones: los que apuntan a un proceso de «asimilación-adaptación» que predice que los inmigrantes gradualmente ajustan su comportamiento reproductivo al del país de destino (Kahn 1988Kahn, J. R. 1988. «Immigrant Selectivity and Fertility Adaptation in the United States». Social Forces 67:108-128. http://dx.doi.org/10.1093/sf/67.1.108 y 1994Kahn, J. R. 1994. «Immigrant and Native Fertility during the 1980s: Adaptation and Expectations for the Future». International Migration Review 28:501-519. http://dx.doi.org/10.2307/2546818; Andersson 2004Andersson, G. 2004. «Childbearing after migration: Fertility patterns of foreign-born women in Sweden». International Migration Review 38:747-774. http://dx.doi.org/10.1111/j.1747-7379.2004.tb00216.x; Parrado y Morgan 2008Parrado, E. A. y S. P. Morgan. 2008. «Intergenerational fertility among Hispanic women: new evidence of immigrant assimilation». Demography 45:651-71. http://dx.doi.org/10.1353/dem.0.0023); los que, por el contrario, encuentran que ciertos grupos de inmigrantes tienden a «mantener» las normas y patrones reproductivos del país de origen (Abbasi-Shavazi y McDonald 2002Abbasi-Shavazi, M. y P. McDonald. 2002. «A comparison of fertility patterns of European immigrants in Australia with those in the countries of origin». Genus 58:53-76.), señalando que la falta de adaptación puede ser explicada por la existencia de un proceso de «selección» entre los migrantes (Goldstein 1973Goldstein, S. 1973. «Interrelations Between Migration and Fertility in Thailand». Demography 10:225-241. http://dx.doi.org/10.2307/2060815; Abbasi-Shavazi y McDonald 2000Abbasi-Shavazi, M. y P. McDonald. 2000. «Fertility and Multiculturalism: Immigrant Fertility in Australia, 1977-1991». International Migration Review 34:215-242. http://dx.doi.org/10.2307/2676018; Feliciano 2005Feliciano, C. 2005. «Educational selectivity in U.S. immigration». Demography 42:131-152. http://dx.doi.org/10.1353/dem.2005.0001; Bledsoe, Houle y Sow 2007Bledsoe, C. H., R. Houle y P. Sow. 2007. «High fertility Gambians in low fertility Spain: The dynamics of child accumulation cross transnational space». Demographic Research 16:375-411. http://dx.doi.org/10.4054/DemRes.2007.16.12); finalmente, otros estudios han constatado la existencia de un proceso de «interrupción-ruptura» en la fecundidad de la población inmigrante causado por el momento de migración y la separación de los esposos (Ford 1990Ford, K. 1990. «Duration of Residence in the United States and the Fertility of U.S. Immigrants». International Migration Review 24:34-68. http://dx.doi.org/10.2307/2546671; Stephen y Bean 1992Stephen, E. H. y E D. Bean. 1992. «Assimilation, Disruption and the Fertility of Mexican-Origin Women in the United States». International Migration Review 6:67-88. http://dx.doi.org/10.2307/2546937; Carter 2000Carter, M. 2000. «Fertility of Mexican immigrant women in the U.S: A closer look». Social Science Quarterly 81:1073-1086.; Toulemon 2004Toulemon, L. 2004. «Fertility among immigrant women: new data, a new approach». Population and Societies 400:1-4.; Kulu 2005Kulu, H. 2005. «Migration and fertility: Competing hypotheses re-examined». European Journal of Population 21:51-87. http://dx.doi.org/10.1007/s10680-005-3581-8; Lindstrom y Giorguli 2007Lindstrom, D. P. y S. Giorguli. 2007. «The interrelationship between fertility, family maintenance, and Mexico-U.S. migration». Demographic Research 17:821-858. http://dx.doi.org/10.4054/DemRes.2007.17.28; Milewski 2007Milewski, N. 2007. «First child of immigrant workers and their descendants in West Germany: Interrelation of events, disruption, or adaptation?». Demographic Research 17:859-896. http://dx.doi.org/10.4054/DemRes.2007.17.29).

Al margen de estos dos enfoques macros en el estudio de la fecundidad migrante en el país de destino, a nivel micro es necesario considerar la diversidad en la composición del colectivo inmigrante desde el punto de vista reproductivo; como son: su diferente procedencia geográfica y cultural; sus características socioeconómicas y demográficas, y su comportamiento reproductivo previo. Estos tres aspectos afectan al comportamiento reproductivo después de emigrar como se detalla a continuación.

Primero, tradicionalmente se han identificado diferentes comportamientos reproductivos de las mujeres inmigrantes de acuerdo a la región de procedencia. Cada región o país suele remitir a un determinado proceso de transición demográfica y también a diferentes patrones culturales sobre la familia, que conllevan diversos niveles de fecundidad (Bongaarts 2003Bonngarts, J. 2003. «Completing the fertility transition in the developing world: The role of educational differences and fertility preferences». Population Studies 57:321-335. http://dx.doi.org/10.1080/0032472032000137835; Andersson 2004Andersson, G. 2004. «Childbearing after migration: Fertility patterns of foreign-born women in Sweden». International Migration Review 38:747-774. http://dx.doi.org/10.1111/j.1747-7379.2004.tb00216.x; Roig-Vila y Castro-Martin 2007Roig-Vila, M. y T. Castro-Martín. 2007. «Childbearing patterns of foreign women in a new immigration country: the case of Spain». Population-E 62:351-380. http://dx.doi.org/10.3917/pope.703.0351; Sobotka 2008Sobotka, T. 2008. «The rising importance of migrants for childbearing in Europe». Demographic Research 19:225-248. http://dx.doi.org/10.4054/DemRes.2008.19.9).

Segundo, las características sociodemográficas y socioeconómicas de las mujeres inmigrantes han sido factores determinantes del comportamiento reproductivo (Coleman 1994Coleman, D. A. 1994. «Trends in fertility and intermarriage among immigrant populations in Western Europe as measure of integration». Journal of Biosocial Science 26:107-136. http://dx.doi.org/10.1017/S0021932000021106; Kahn 1994Kahn, J. R. 1994. «Immigrant and Native Fertility during the 1980s: Adaptation and Expectations for the Future». International Migration Review 28:501-519. http://dx.doi.org/10.2307/2546818; Milewski 2007Milewski, N. 2007. «First child of immigrant workers and their descendants in West Germany: Interrelation of events, disruption, or adaptation?». Demographic Research 17:859-896. http://dx.doi.org/10.4054/DemRes.2007.17.29); fundamentalmente medidos a partir de variables como la edad, el nivel educativo o la ocupación. La edad remite a diferentes etapas en el ciclo de vida personal y familiar estrechamente relacionadas con un particular comportamiento reproductivo. Por su parte, el nivel educativo es uno de los factores más consistentes en la literatura por su impacto en el proceso de formación de las familias, y en concreto en la fecundidad (Hoem 1986Hoem, J. M. 1986. «The impact of education on modern family-union initiation». European Journal of Population 2:113-133. http://dx.doi.org/10.1007/BF01796886; Blossfeld y Jaeninchen 1992Blossfeld, H.-P. y U. Jaeninchen. 1992. «Educational expansion and changes in women’s entry into marriage and motherhood in the Federal Republic of Germany». Journal of Marriage and the Family 54:302-315. http://dx.doi.org/10.2307/353062; Bongaarts 2003Bonngarts, J. 2003. «Completing the fertility transition in the developing world: The role of educational differences and fertility preferences». Population Studies 57:321-335. http://dx.doi.org/10.1080/0032472032000137835). En general, en las sociedades desarrolladas, se ha observado una relación inversa entre el nivel educativo y el nivel de fecundidad. No obstante, hoy en día, en determinadas sociedades postransicionales, se vislumbra una relación directa entre educación-bienestar y fecundidad (Myrskyla, Kohler y Billari 2009Myrskyla, M., H.-P. Kohler y F. C. Billari. 2009. «Advances in development reverse fertility declines». Nature 460:441-443. http://dx.doi.org/10.1038/nature08230). En relación al efecto de las condiciones socioeconómicas en la fecundidad, Milewski (2007Milewski, N. 2007. «First child of immigrant workers and their descendants in West Germany: Interrelation of events, disruption, or adaptation?». Demographic Research 17:859-896. http://dx.doi.org/10.4054/DemRes.2007.17.29) en el caso de los inmigrantes en Alemania destaca la importancia de la ocupación laboral en el comportamiento reproductivo. Otros recientes estudios relacionan los objetivos o motivos de la migración con la fecundidad, destacando una mayor fecundidad para las mujeres que emigran por cuestiones familiares que aquellas que emigran por cuestiones laborales (Castro-Martín y Rosero-Bixbi 2011Castro-Martín, T. y L. Rosero-Bixbi. 2011. «Maternidad y fronteras. La fecundidad de las mujeres inmigrantes en España». Revista Internacional de Sociología 69:105-137. http://dx.doi.org/10.3989/ris.2011.iM1.388; Mussino y Strozza 2012Mussino, E. y S. Strozza. 2012. «The fertility of immigrants after arrival: The Italian case». Demographic Research 26:99-130. http://dx.doi.org/10.4054/DemRes.2012.26.4).

El tercer aspecto que hemos mencionado como fundamental en el comportamiento reproductivo de las mujeres migrantes en la sociedad de destino es la situación familiar y reproductiva en el momento de llegada. Por un lado, la literatura que analiza de manera general los factores que afectan a la probabilidad o riesgo de tener un hijo destaca tanto la situación marital (Rindfuss, Morgan y Swicegood 1988Rindfuss, R. R., S. P. Morgan y G. Swicegood. 1988. First Birth in America: Change in the Timing of Parenthood. Berkeley: University of California Press.; Kiernan 1999Kiernan, K. 1999. «Chilbering outside marriage in Western Europe». Population Trends 98:11-20.; Baizán, Aassve y Billari 2003Baizán, P., A. Aassve y F. Billari. 2003. «Cohabitation, Marriage, and First Birth: The Interrelationship of Family Formation Events in Spain». European Journal of Population 19:147-169. http://dx.doi.org/10.1023/A:1023343001627) como el número de hijos (Frejka y Sardon 2001Frejka, T. y J.-P. Sardon. 2007. «Cohort birth order, parity progression ratio and parity distribution trends in developed countries». Demographic Research 16:315-374. http://dx.doi.org/10.4054/DemRes.2007.16.11). La probabilidad de tener un hijo es mayor en las mujeres sin hijos, pero dicha probabilidad se reduce de manera drástica a medida que aumenta el número de hijos. Además, aunque en las últimas décadas la relación entre situación marital y nacimiento de los hijos ha disminuido debido a la revolución contraceptiva y a la expansión de la cohabitación, el estado civil sigue teniendo un rol destacado. En el caso español, a pesar del fuerte incremento de la cohabitación en detrimento del matrimonio, ambas transiciones continúan incrementando considerablemente la probabilidad de tener un hijo (Baizán, Aassve y Billari 2003Baizán, P., A. Aassve y F. Billari. 2003. «Cohabitation, Marriage, and First Birth: The Interrelationship of Family Formation Events in Spain». European Journal of Population 19:147-169. http://dx.doi.org/10.1023/A:1023343001627; Castro-Martín, Domínguez-Folgueras y Martín-García 2008Castro-Martín, T., M. Domínguez-Folgueras y T. Martín-García. 2008. «Not truly partnerless: Non-residential partnerships and retreat from marriage in Spain». Demographic Research 18:443-468. http://dx.doi.org/10.4054/DemRes.2008.18.16; Domínguez-Folgueras y Castro-Martín 2008Domínguez-Folgueras, M. y T. Castro-Martín. 2008. «Women’s changing socioeconomic position and union formation in Spain and Portugal». Demographic Research 19:1513-1550. http://dx.doi.org/10.4054/DemRes.2008.19.41).

Por otro lado, numerosos trabajos sobre el comportamiento reproductivo de la población inmigrante ponen de relieve la estrecha relación entre la fecundidad de la población inmigrante con el mismo hecho de migrar y con la situación marital y familiar previa (Mulder y Wagner 1993Mulder, C. H. y M. Wagner. 1993. «Migration and marriage in the life course: A method for studying synchronized events». European Journal of Population 9:55-76. http://dx.doi.org/10.1007/BF01267901; Alders 2000Alders, M. 2000. «Cohort fertility of migrant women in the Netherlands: Developments in fertility of women born in Turkey, Morocco, Suriname, and the Netherlands Antilles and Aruba», paper presented at the BSPS-NVD-URU Conference on New Paths in Exploring and Analysing Demographic Data, Utrecht.; Cerruti y Massey 2001Cerrutti, M. y D. S. Massey. 2001. «On the Auspices of Female Migration from Mexico to the United States». Demography 38:187-200. http://dx.doi.org/10.1353/dem.2001.0013; Toulemon 2004Toulemon, L. 2004. «Fertility among immigrant women: new data, a new approach». Population and Societies 400:1-4.; Parrado y Flipen 2005Parrado, E. A. y C.A. Flippen. 2005. «Migration and Gender among Mexican women». American Sociological Review 70:606-632. http://dx.doi.org/10.1177/000312240507000404; Kulu 2005Kulu, H. 2005. «Migration and fertility: Competing hypotheses re-examined». European Journal of Population 21:51-87. http://dx.doi.org/10.1007/s10680-005-3581-8; Milewski 2007Milewski, N. 2007. «First child of immigrant workers and their descendants in West Germany: Interrelation of events, disruption, or adaptation?». Demographic Research 17:859-896. http://dx.doi.org/10.4054/DemRes.2007.17.29). Sin embargo, un grave problema para analizar el efecto de estos aspectos en el patrón de fecundidad de la población inmigrante en las sociedades de destino es la falta de registros longitudinales con las historias reproductivas previas (Alders 2000Alders, M. 2000. «Cohort fertility of migrant women in the Netherlands: Developments in fertility of women born in Turkey, Morocco, Suriname, and the Netherlands Antilles and Aruba», paper presented at the BSPS-NVD-URU Conference on New Paths in Exploring and Analysing Demographic Data, Utrecht.; Toulemon 2004Toulemon, L. 2004. «Fertility among immigrant women: new data, a new approach». Population and Societies 400:1-4.; Kulu 2005Kulu, H. 2005. «Migration and fertility: Competing hypotheses re-examined». European Journal of Population 21:51-87. http://dx.doi.org/10.1007/s10680-005-3581-8; Roig-Vila y Castro-Martin 2007Roig-Vila, M. y T. Castro-Martín. 2007. «Childbearing patterns of foreign women in a new immigration country: the case of Spain». Population-E 62:351-380. http://dx.doi.org/10.3917/pope.703.0351; Parrado 2011Parrado, E. A. 2011. «How High is Hispanic/Mexican Fertility in the U.S.? Immigration and Tempo Considerations». Demography 48:1059-1080. http://dx.doi.org/10.1007/s13524-011-0045-0), de ahí la carencia de tales estudios. En este trabajo contamos con una fuente que nos permite conocer la situación marital y reproductiva en el país de origen y considerar dichas situaciones en el comportamiento reproductivo en el país de destino[5].

Tomando en consideración estos planteamientos teóricos, la hipótesis que planteamos es que la fecundidad que se observa entre las mujeres migrantes en España es diversa y que va a estar condicionada por los tres aspectos mencionados, región de procedencia o cultura de origen, características socioeconómicas y situación reproductiva previa, produciéndose ciertas interferencias entre ellos que es necesario controlar.

Datos, variables y métodoTop

Datos y variables

La base de datos utilizada para analizar la transición al primer nacimiento tras la migración es la Encuesta Nacional de Inmigración (ENI) realizada en 2007 por el Instituto Nacional de Estadística. Se trata de la primera encuesta que proporciona información retrospectiva sobre las características sociales y demográficas de la población inmigrante en España (Reher y Requena 2009Reher, D. y M. Requena. 2009. «The National Immigrant Survey of Spain. A new data source for migration studies in Europe». Demographic Research 20:253-278. http://dx.doi.org/10.4054/DemRes.2009.20.12). La encuesta ENI proporciona las historias completas de migración y de nacimientos, lo cual nos permite estudiar las complejas interacciones entre migración y fecundidad.

Se trata de una encuesta estadísticamente representativa de los 4,5 millones de inmigrantes residiendo en España a comienzos de 2007. Cuenta con 15.465 registros de inmigrantes de 16 años y más que han nacido fuera de España y que llevan al menos 1 año en el país o tienen la intención de residir al menos un año, siendo el 55 % de ellos mujeres. En este trabajo solo se consideran las mujeres llegadas a partir de 1990 para buscar una cierta homogeneidad en el perfil de las mujeres migrantes, por lo que la muestra se reduce a 6185 casos, es decir, el 73 % del total (Cuadro 1). Dado que se va a realizar un modelo longitudinal de tiempo discreto, se ha dividido el período de residencia de cada mujer en España en intervalos anuales hasta tener el primer hijo o hasta los 5 años de residencia sin tener hijos. Como resultado de esta transformación la base de datos pasa a contar con 25.464 registros correspondientes a años-mujer.

La encuesta es representativa para el conjunto de la población inmigrante, y para «las nacionalidades más relevantes», es decir para los tres mayores países emisores de inmigrantes (Marruecos, Rumanía y Ecuador) y para los diferentes continentes, excluyendo los países antes mencionados[6]. Para el conjunto de inmigrantes hemos separado según condición de maternidad y estado civil en el momento de llegada, pero carecemos de un número suficiente de registros para analizar otros perfiles que no sean los anteriormente señalados.

En el Cuadro 1 se presentan los datos descriptivos según el lugar de procedencia, pudiéndose observar algunas diferencias entre ellos: las europeas y africanas son las primeras en llegar; las marroquíes pertenecen al grupo más joven; el principal motivo para migrar es de orden laboral para todos los grupos, salvo para marroquíes y africanas donde, primero, se encuentran los motivos familiares. Americanas y europeas presentan niveles educativos más altos que africanas y marroquíes. El mayor porcentaje de mujeres con nacionalidad española antes de tener el primer hijo se registra entre las americanas. Por último, en cuanto a las condiciones familiares y reproductivas se observan muy importantes diferencias. Las marroquíes y africanas mayoritariamente emigran sin haber tenido previamente hijos, mientras que más de la mitad de las ecuatorianas y el resto de americanas emigran habiendo tenido hijos. En lo que respecta al estado civil, más de la mitad de las africanas, ecuatorianas y resto de americanas emigran estando solteras y, aunque no alcanza el 50 %, es también la categoría mayoritaria en el resto de procedencias. El mayor porcentaje de casadas se registra en otras procedencias, seguido de rumanas. A destacar que, entre europeas y americanas, más del 20 % emigran tras haber registrado una ruptura de pareja.

La «variable dependiente» es el tiempo hasta tener el primer hijo tras la migración o bien hasta residir 5 años en España sin haber tenido ningún hijo (casos censurados). Se ha restringido el período de observación a los primeros 5 años tras la migración para no sobreponderar en el riesgo del nacimiento del primer hijo a los migrantes que llegaron al inicio del período de observación (marroquíes y algunos grupos de latinoamericanos) y por el contrario subponderar los migrantes llegados más recientemente (por ejemplo, el 44,3 % de los inmigrantes procedentes de Rumanía llegaron a partir de 2004, es decir son muy pocos los casos que superan los 5 años de residencia). Por lo tanto, ampliar el período de observación conllevaría un sesgo de composición en favor de los grupos y nacionalidades más antiguas.

Las variables explicativas consideradas en el riesgo de tener este primer hijo son las siguientes (Cuadro 1):

  • La región o país de procedencia. De acuerdo a la representatividad estadística de la encuesta se identifican las emigrantes por país para Marruecos, Rumanía y Ecuador y para cada uno de los continentes sin los países anteriores.
  • La edad a la llegada. Se han definido 6 grupos de edad: a los 15 años o antes, 16-19 años, 20-29 años y 30-39 años, 40-49 años y 50 y más años.
  • El nivel educativo. En función de la composición del colectivo inmigrante se han establecido tres categorías: menos de primaria, primaria completa, y secundaria y más.
  • Los motivos o razones de la migración. Se han establecido tres categorías: motivos laborales, motivos familiares y otros motivos (estudios, políticos, etc.)[7].
  • Tener nacionalidad española al llegar a España. Dicha condición puede ser un factor importante en el proceso de asentamiento y por tanto de formación familiar.
  • Situación reproductiva o número de hijos a la llegada. Se identifican entre quienes emigraron sin hijos y con hijos, y dentro de esta categoría se diferencian mujeres con 1 hijo, o con 2 o más hijos. Esta variable se ha construido a partir de la reconstrucción de los hijos presentes en el hogar y de los hijos fuera del hogar.
  • Situación marital o estado civil a la llegada. Se diferencian entre quienes emigraron estando solteras, con pareja-casada y tras una ruptura de la pareja (separadas, divorciadas y viudas). Dado que la encuesta solo proporciona el estado civil en el momento de la encuesta (variable ECIV), se ha reconstruido dicho estado en el lugar de residencia anterior a la llegada a España, tomando en consideración las variables sobre año del matrimonio (ANOMAT) en relación al año de llegada (ALLEx) y la variable que hace referencia a dónde vivía la pareja (DOVIPJ) dentro de la pregunta sobre ¿Dónde vivían sus familiares más cercanos en el momento de su partida a España?[8]
Cuadro 1. Datos descriptivos de las mujeres inmigrantes en el momento de llegada a España.
  Rumanía Marruecos Ecuador Europa África América Otros Total
N 718 554 686 1475 177 2448 127 6185
Período de llegada:
1990-1995 0,6 % 9,7 % 1,9 % 15,1 % 13,6 % 8,8 % 18,1 % 9,0 %
1996-2000 9,2 % 33,2 % 40,1 % 25,6 % 31,1 % 24,2 % 29,9 % 25,7 %
2001-2003 46,0 % 31,2 % 51,9 % 33,7 % 32,8 % 36,1 % 29,1 % 37,8 %
2004-2007 44,3 % 25,8 % 6,1 % 25,6 % 22,6 % 30,8 % 22,8 % 27,6 %
Total 100 % 100 % 100 % 100 % 100 % 100 % 100 % 100 %
Edad a la llegada:
15 o menos 3,5 % 7,1 % 6,9 % 5,0 % 5,1 % 4,2 % 7,1 % 4,9 %
16-19 11,5 % 14,5 % 11,4 % 4,7 % 9,6 % 6,4 % 9,4 % 8,0 %
20-29 47,5 % 44,2 % 45,2 % 36,8 % 54,2 % 40,8 % 45,7 % 41,9 %
30 y más 37,6 % 34,2 % 36,5 % 53,5 % 31,1 % 48,6 % 37,8 % 45,2 %
Total 100 % 100 % 100 % 100 % 100 % 100 % 100 % 100 %
Nivel educativo:
Menos de Primaria 5,0 % 41,2 % 4,1 % 6,2 % 14,1 % 5,5 % 18,1 % 9,1 %
Primaria 15,7 % 23,5 % 27,4 % 10,9 % 26,0 % 13,8 % 18,9 % 16,2 %
Secundaria y más 79,2 % 35,4 % 68,5 % 82,9 % 59,9 % 80,7 % 63,0 % 74,7 %
Total 100 % 100 % 100 % 100 % 100 % 100 % 100 % 100 %
Razones para migrar:
Familiares 35,8 % 67,5 % 31,2 % 28,9 % 49,7 % 30,0 % 40,2 % 34,7 %
Laborales 51,5 % 24,0 % 52,8 % 30,0 % 24,9 % 48,2 % 39,4 % 41,7 %
Otras 12,7 % 8,5 % 16,0 % 41,2 % 25,4 % 21,8 % 20,5 % 23,6 %
Total 100 % 100 % 100 % 100 % 100 % 100 % 100 % 100 %
Nacionalidad española:
No 98,9 % 95,7 % 89,7 % 90,9 % 90,4 % 80,5 % 93,7 % 88,0 %
Si 1,1 % 4,3 % 10,3 % 9,1 % 9,6 % 19,5 % 6,3 % 12,0 %
Total 100 % 100 % 100 % 100 % 100 % 100 % 100 % 100 %
Situación de maternidad (número de hijos):
Sin hijos 51,0 % 69,1 % 42,9 % 52,7 % 62,7 % 48,0 % 59,8 % 51,5 %
Con hijos: 49,0 % 30,9 % 57,1 % 47,3 % 37,3 % 52,0 % 40,2 % 48,5 %
Con 1 hijo 62,5 % 28,7 % 42,1 % 46,6 % 36,4 % 46,8 % 41,2 % 46,6 %
Con 2 o más hijos 37,5 % 71,3 % 57,9 % 53,4 % 63,6 % 53,2 % 58,8 % 53,4 %
Total 100 % 100 % 100 % 100 % 100 % 100 % 100 % 100 %
Estado civil:
Soltera 43,7 % 48,4 % 54,1 % 44,1 % 55,4 % 52,8 % 44,1 % 49,3 %
Casada 38,4 % 37,7 % 27,1 % 32,1 % 33,9 % 23,5 % 40,2 % 29,6 %
Viudas/separadas 17,8 % 13,9 % 18,8 % 23,8 % 10,7 % 23,7 % 15,7 % 21,1 %
Total 100 % 100 % 100 % 100 % 100 % 100 % 100 % 100 %
Fuente: Encuesta Nacional de Inmigración 2007.

Metodología

Se han utilizado modelos longitudinales para analizar el nacimiento del primer hijo tras la migración. La ventaja de estos modelos con respecto a los transversales o cross-sectional es que permiten de manera muy sencilla asumir la existencia de diferentes calendarios reproductivos debido a las diferentes características personales y familiares en que los migrantes llegan al país de destino, así como la existencia de un efecto temporal en el calendario reproductivo debido al hecho de migrar. Es decir, mientras que en los modelos transversales se mide la probabilidad de ocurrencia del evento, con los modelos longitudinales se analiza la duración en la ocurrencia del evento.

La duración de la transición fue calculada tomando en cuenta el año de llegada y el año del primer nacimiento. Dado que esta información está disponible únicamente en años se han utilizado modelos de tiempo discreto y se han descartado otros tipos de modelos que requerirían intervalos de tiempo más pequeños (el mes de llegada solo se registra para quienes lo hicieron con posterioridad a 2004). Este modelo no asume un patrón definido que fuerce a priori la relación entre las variables independientes con la variable explicativa, y dada la existencia de una cierta endogeneidad, entre variables las características familiares y personales con el comportamiento reproductivo, nos centramos más en el análisis de la significatividad que en el valor absoluto de los coeficientes.

El modelo de regresión logística de tiempo discreto es definido como:

h(t|x) = 1 – exp {-exp(βot + x’β}, siendo

x’β = (x1β1 + x2β2 +… + xnβn)

Donde h(t|x) es la probabilidad condicional o riesgo de que el primer hijo tras la emigración ocurra como función del tiempo (t) y de un conjunto de variables explicativas (x), siendo β sus parámetros.

ResultadosTop

Se presentan dos tipos de resultados. Primero, las curvas de supervivencia en el nacimiento del primer hijo que nos informan del calendario reproductivo tomando como punto de partida el momento de llegada a España. Aunque como hemos señalado nos centramos en el análisis de los primeros 5 años, para los gráficos hemos alargado el período de observación hasta los 10 años, si bien somos conscientes del peso de los primeros llegados a partir del quinto año de residencia. Segundo, se presentan los resultados de los modelos de regresión en tiempo discreto para medir el efecto de las variables explicativas en el riesgo de tener el primer hijo en los primeros 5 años.

El tiempo al nacimiento del primer hijo

Las curvas de supervivencia al nacimiento del primer hijo para el conjunto de la población inmigrante muestran una tendencia pronunciada de descenso durante estos primeros años de residencia (‘Total’ en la Figura 2). No obstante, cabe señalar diferencias en el calendario de acuerdo a sus condiciones familiares.

Las mujeres que llegaron sin haber tenido hijos previamente presentan a partir del segundo año de residencia mayores riesgos de tener el primer hijo que las mujeres que emigraron habiendo sido ya madres. Según el estado civil a la llegada, las mujeres casadas presentan un mayor riesgo de tener el primer hijo en estos primeros años de residencia. En la Figura 2 se aprecia que en la medida en que se alarga el tiempo de residencia en España las diferencias en las curvas entre casadas y solteras se vuelven prácticamente insignificantes. Por el contrario, las mujeres que llegan separadas, divorciadas o viudas presentan la situación opuesta, ya que si bien dichas diferencias no son estadísticamente significativas con respecto a las solteras en los tres primeros años de residencia se vuelve ligeramente significativa, con un menor riesgo de tener hijos que las solteras.

Figura 2. Curva de supervivencia al nacimiento del primer hijo de las mujeres inmigrantes según la situación de maternidad y el estado civil para mujeres llegadas entre 1990-2007.
Fuente: Encuesta Nacional de Inmigración 2007. Intervalo de confianza del 95 %.)

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Al ser las curvas base de supervivencia estadísticamente diferentes en función del estado civil y de la condición de maternidad a la llegada, esto implica la necesidad de analizar en modelos separados cada uno de estos perfiles[9]. Es decir, el riesgo de tener el primer hijo es diferente en cada uno de los perfiles de mujeres según el estado marital y civil con independencia del resto de variables explicativas consideradas.

Determinantes del comportamiento reproductivo: el riesgo de tener el primer hijo

El análisis de los determinantes en el riesgo de tener el primer hijo tras la migración presentan diferencias importantes entre el modelo general que agrupa el conjunto de las mujeres inmigrantes llegadas a España entre 1990 y 2007 y los diferentes perfiles considerados, según la presencia de hijos y el estado civil a la llegada.

A) Modelo general

El «primer modelo» que analiza el riesgo de tener el primer hijo tras la migración incluye como variables explicativas las características socioeconómicas y demográficas de la mujer, es decir el capital humano (Cuadro 2). Todas ellas son estadísticamente significativas, salvo la nacionalidad.

La edad a la llegada muestra una alta significatividad como cabría esperar. Siendo la categoría de referencia las mujeres que llegaron antes de los 15 años, el riesgo de tener el primer hijo se incrementa significativamente para quienes llegaron entre los 15-39 años, mientras que no existen diferencias significativas entre la categoría de referencia y entre los 40-49 años.

El nivel de estudios afecta significativamente al riesgo de tener el primer hijo en el sentido esperado. Siendo la categoría de referencia las mujeres migrantes con estudios inferiores a primaria, no se observan diferencias significativas con las mujeres que presentan únicamente estudios primarios, pero el riesgo de tener el primer hijo disminuye en mujeres con estudios secundarios o superiores (-32 %).

Los motivos de la migración igualmente aparecen como un factor muy relevante estadísticamente a la hora de tener el primer hijo, en el mismo sentido que lo señalado en otros estudios (Castro-Martín y Rosero-Bixbi 2011Castro-Martín, T. y L. Rosero-Bixbi. 2011. «Maternidad y fronteras. La fecundidad de las mujeres inmigrantes en España». Revista Internacional de Sociología 69:105-137. http://dx.doi.org/10.3989/ris.2011.iM1.388). Siendo la categoría de referencia los motivos laborales, el riesgo aumenta considerablemente en aquellos que emigraron por motivos familiares (40 %) y otros motivos (32 %). Es decir, se puede argumentar que en estas mujeres con un claro objetivo económico, el tener un hijo tiene una menor prioridad que aquellas donde el primer objetivo es la familia u otro.

Por último, la posesión de la nacionalidad española a la llegada, condición que favorece la instalación en España, carece de significatividad estadística en el riesgo de tener el primer hijo, al menos durante los primeros 5 años de residencia que son los aquí considerados. Por un lado, el migrante que llega con nacionalidad española dispone de un estatus legal que favorece su asentamiento y consecuentemente está en mejores condiciones de formar una familia. Sin embargo, por otro lado, algunos trabajos señalan que entre los migrantes en situación irregular tener un hijo puede convertirse en una estrategia para afianzar su instalación en el destino (Bledsoe, Houle y Sow 2007Bledsoe, C. H., R. Houle y P. Sow. 2007. «High fertility Gambians in low fertility Spain: The dynamics of child accumulation cross transnational space». Demographic Research 16:375-411. http://dx.doi.org/10.4054/DemRes.2007.16.12). De ahí pueden derivarse los efectos contrarios del estatus legal en general y de la posesión de la nacionalidad en particular en el riesgo de tener un hijo y en consecuencia su falta de significatividad estadística.

En el «segundo modelo» se ha incorporado como variable explicativa la región de procedencia. Esta variable presenta una alta significatividad aunque conlleva que deje de ser significativo el nivel educativo (Cuadro 2). Este cambio es indicativo de la existencia de muy diferentes perfiles educativos de acuerdo al origen migratorio, como se ha señalado previamente (ver Cuadro 1). El resto de variables ya incluidas en el primer modelo mantienen su nivel de significatividad en el riesgo del nacimiento de este primer hijo.

En el caso de la región de procedencia, siendo la categoría de referencia ‘Europa’, se observa que el riesgo de tener el primer hijo se incrementa de manera muy considerable en las mujeres procedentes de Marruecos, del resto de África y Ecuador y en menor medida en las mujeres de ‘otras procedencias’. Por el contrario, el riesgo disminuye considerablemente en las mujeres procedentes de Rumanía y no existen diferencias con las procedentes de América. De este segundo modelo general se puede extraer la existencia de un comportamiento reproductivo diferente según el lugar de procedencia.

El «tercer modelo» incorpora las características familiares previas a la llegada, estado civil y número de hijos. Ambas variables presentan una alta significatividad estadística sin apenas modificar la significatividad del resto de las variables del modelo anterior (Cuadro 2). Únicamente se modifican los motivos de la migración, puesto que los motivos familiares dejan de ser estadísticamente diferentes de los motivos laborales. Este resultado nos lleva a pensar que la situación familiar a la llegada, presencia de hijos y estado civil, guarda una estrecha relación o incluso condiciona los motivos de la migración, y de ahí su falta de significatividad estadística.

Las variables sobre la situación familiar a la llegada muestran los efectos siguientes: por un lado, las mujeres que habían tenido un hijo antes de emigrar reducen el riesgo de tener un hijo tras la migración (-22 %) con respecto a quienes llegan sin haber tenido hijos, siendo mayor la reducción en las mujeres que habían tenido 2 o más hijos (-43 %); por otro lado, con respecto al estado civil, siendo soltera la categoría de referencia, la probabilidad de tener un hijo se incrementa tanto para las mujeres que llegan casadas (55 %) como entre aquellas que emigran después de una ruptura (71 %). Este tercer modelo permite observar la importancia del estado marital y reproductivo de las mujeres en el momento de llegada como un factor que condiciona su comportamiento reproductivo en el lugar de destino.

Cuadro 2. Riesgo relativo de tener el primer hijo después de emigrar.
  MODELO 1: MODELO 2: MODELO 3:
  Var. sociodemográficas + Origen - Cultura + Situación Familiar
  Exp(B) S.E. Sig. Exp(B) S.E. Sig. Exp(B) S.E. Sig.
Const. 4,64 0,63 * 27,00 0,39 *** 3,78 0,63 *
<15 (c.r.) 1     1     1    
15-19 7,92 0,51 *** 7,35 0,51 *** 6,83 0,51  
20-29 9,47 0,51 *** 8,83 0,51 *** 7,97 0,51 ***
30-39 5,87 0,51 *** 5,70 0,51 *** 5,45 0,51 ***
40-49 0,52 0,59   0,53 0,59   0,52 0,60  
50 y más 0,03 1,16 ** 0,03 1,16 ** 0,03 1,17 **
Menos de primaria (c.r.) 1     1     1    
Primaria 0,88 0,12   1,00 0,13   0,98 0,13  
Secundaria y más 0,68 0,10 *** 0,93 0,11   0,87 0,12  
Motivos laborales (c.r.) 1     1     1    
Motivos familiares 1,40 0,07 *** 1,19 0,08 * 1,13 0,08  
Otros motivos 1,32 0,09 ** 1,26 0,09 * 1,19 0,09 ·
Sin nacionalidad (c.r.) 1     1     1    
Con nacionalidad 0,92 0,21   1,03 0,21   0,97 0,21  
EUROPA (c.r.)       1     1    
ÁFRICA       2,05 0,15 *** 2,04 0,16 ***
AMÉRICA       0,94 0,10   0,98 0,10  
Ecuador       1,79 0,12 *** 1,89 0,13 ***
Marruecos       1,91 0,12 *** 1,82 0,12 ***
Otras procedencias       1,45 0,22 . 1,40 0,22  
Rumanía       0,66 0,13 ** 0,66 0,13 **
Sin hijos(c.r.)             1    
1 Hijo             0,78 0,09 **
2 o más hijos             0,57 0,11 ***
Solteras(c.r.)             1    
Casadas             1,55 0,08 ***
Separadas/viudas             1,71 0,09 ***
Fuente: Encuesta Nacional de Inmigración 2007: c.r: categoría de referencia. Sig. codes: *** p<.001, ** p<.01, * p<.05, · p<.1. S.E: error estándar.

B) Modelo según situación familiar a la llegada:

El análisis de la situación familiar a la llegada contempla dos aspectos: el número previo de hijos y el estado civil.

a) Considerando la situación reproductiva de las mujeres en el momento de su llegada a España, se ha estimado un modelo para las mujeres que emigraron sin haber tenido hijos previamente y otro para aquellas que ya habían sido madres. Los resultados de estos modelos presentan algunas similitudes e importantes diferencias en la significatividad de las variables explicativas (Cuadro 3).

En el caso de las mujeres que emigraron sin haber tenido hijos destaca la alta significatividad de la edad, en el sentido de que cuanto mayor es la edad en la que se llega sin hijos (hasta los 40 años), mayor es el riesgo de tenerlo después de emigrar, lo cual concuerda con el modelo general visto anteriormente. Es lógico pensar que aquellas mujeres que no hayan sido madres en su país y quieran tener hijos presenten una mayor «urgencia» de tener hijos cuanto mayor es su edad en el momento de llegada. Incluso es muy posible que muchas de ellas hayan estado retrasando la maternidad por la emigración y de ahí su mayor riesgo de tener un primer hijo tras la llegada. Sin embargo, para las mujeres que emigran habiendo sido ya madres, la edad ejerce un efecto opuesto. En general, en este perfil de mujeres lo que se observa es que cuanto mayor es la edad menor es el riesgo de tener un hijo después de emigrar. Al haber sido ya madres antes de emigrar, su probabilidad de volver a serlo disminuye después de migrar.

El nivel educativo no afecta al riesgo de tener el primer hijo tras la migración en ninguno de los modelos que consideran la situación reproductiva a la llegada. Tampoco existe un efecto significativo en función de la nacionalidad. En el caso de los motivos de la migración solo son significativos en el modelo de «mujeres con hijos», y solo en la categoría de otras razones en relación a las migraciones de tipo familiar.

Cuadro 3. Riesgo relativo de tener el primer hijo después de emigrar según número de hijos previos.
  SIN HIJOS CON HIJOS
  Exp(B) S.E. Sig. Exp(B) S.E. Sig.
Const. 2,78 0,71   47,776 0,699 ***
<15 a (c.r.) 1       a  
15-19 6,78 0,51 *** 1    
20-29 7,71 0,51 *** 0,74 0,38  
30-39 6,33 0,52 *** 0,40 0,38 *
40-49 0,54 0,82   0,04 0,52 ***
50 y másb b     0,00 1,14 ***
Menos de primaria (c.r.) 1     1    
Primaria 0,96 0,17   1,20 0,21  
Secundaria y más 0,83 0,15   1,13 0,20  
Motivos laborales (c.r.) 1     1    
Motivos familiares 1,11 0,10   1,17 0,14  
Otros motivos 1,05 0,11   1,62 0,17 **
Sin nacionalidad (c.r.) 1     1    
Con nacionalidad 0,80 0,26   1,51 0,41  
EUROPA (c.r.) 1     1    
ÁFRICA 1,80 0,19 ** 2,32 0,29 **
AMÉRICA 0,94 0,12   0,90 0,18  
Ecuador 1,97 0,16 *** 1,67 0,22 *
Marruecos 1,45 0,14 ** 3,37 0,25 ***
Otras procedencias 1,20 0,27   1,98 0,37 ·
Rumanía 0,72 0,16 * 0,55 0,25 *
Soltera (c.r.) 1     1    
Casada 1,89 0,10 *** 0,99 0,14  
Separada/viuda 1,97 0,11 *** 1,22 0,16  
Fuente: Encuesta Nacional de Inmigración 2007. a No existe un número suficiente de registros de mujeres menores de 15 años para analizar las mujeres que emigran con hijos. En estos casos la categoría de referencia es ‘menos de 20 años’. b No existe un número suficiente de registros para estimar el coeficiente de esta categoría y se ha reagrupado en la categoría anterior, quedando ‘40 años y más’.
c.r: categoría de referencia. Sig. codes: *** p<.001, ** p<.01, * p<.05, · p<.1. S.E: error estándar.

En lo que respecta a la región o país de procedencia se observan ciertas variaciones en la significatividad de las categorías pero también ciertas constantes en el comportamiento reproductivo. Tanto las mujeres marroquíes como el resto de africanas, y en menor medida las ecuatorianas, presentan riesgos más elevados de tener el primer hijo después de emigrar en todos los modelos. Por el contrario, las mujeres rumanas tienen un menor riesgo de tener el primer hijo que el resto de las europeas. Las mujeres de la categoría ‘otra procedencia’, fundamentalmente asiáticas, tienen un riesgo significativamente mayor en el caso de los modelos para mujeres con hijos, pero carecen de significatividad en el modelo sin hijos. Finalmente, las mujeres americanas no presentan un riesgo diferente estadísticamente al de las europeas, es decir, europeas y americanas presentan el mismo riesgo de tener un primer hijo tras emigrar.

Por último, el estado civil afecta de manera muy diferente al riesgo de tener el primer hijo dependiendo de la situación reproductiva previa. Para las mujeres que ya habían sido madres antes de emigrar carece de significatividad el estado civil en que se emigra. Sin embargo, para las mujeres que no habían tenido hijos previamente el estado civil es muy significativo. Dentro de estas últimas, aquellas mujeres que emigraron casadas o incluso que habían estado unidas en su país de origen presentan un riesgo mucho mayor de tener un hijo después de emigrar con respecto a las mujeres solteras (89 % y 97 %, respectivamente, mayor).

En resumen, los modelos que analizan separadamente la situación reproductiva de las mujeres antes de emigrar permiten por un lado destacar el desigual efecto de algunas variables, tales como la edad, motivos para migrar o el estado civil; y por otro lado, la consistencia de otras variables como el lugar de procedencia e incluso en la falta de significatividad de la educación o la nacionalidad. Mientras que en las mujeres sin hijos, cuanto mayor es la edad, mayor es el riesgo; en las mujeres con hijos el efecto es el contrario. En el caso del estado civil es muy significativo si no se han tenido hijos previamente, pero dejar de serlo cuando las mujeres ya han sido madres. Finalmente, el país de procedencia, como factor que remite a un particular patrón reproductivo, presenta en todos los modelos una alta significatividad en el riesgo de tener un primer hijo.

b) El segundo aspecto considerado dentro de la situación familiar a la llegada ha sido el estado civil. De acuerdo con el número de casos disponibles, se han definido dos perfiles: las mujeres que llegan solteras o sin pareja y las mujeres que llegan casadas o con pareja previa. Los resultados en estos modelos presentan importantes y significativas diferencias en el riesgo de tener el primer hijo después de emigrar (Cuadro 4).

Cuadro 4. Riesgo relativo de tener el primer hijo después de emigrar según el estado civil a la llegada.
  SOLTERAS   CASADAS
  Exp(B) S.E. Sig. Exp(B) S.E. Sig.
Const. 1,95 0,70   105,63 0,78 ***
<15 a 1     a    
15-19 6,07 0,52 *** 1    
20-29 7,79 0,51 *** 0,87 0,25  
30-39 5,69 0,52 *** 0,53 0,27 *
40-49 0,55 0,88   0,07 0,47 ***
50 y más 0,63 1,13   b    
Menos de primaria 1     1    
Primaria 0,84 0,18   0,99 0,21  
Secundaria y más 0,79 0,16   0,92 0,20  
Motivos laborales 1     1    
Motivos familiares 1,22 0,11 . 1,14 0,14  
Otros motivos 1,05 0,13   1,65 0,18 **
Sin nacionalidad 1     1    
Con nacionalidad 0,69 0,37   1,45 0,36  
EUROPA 1     1    
ÁFRICA 2,16 0,22 *** 2,37 0,27 **
AMÉRICA 1,06 0,14   0,95 0,19  
Ecuador 2,21 0,17 *** 1,93 0,25 **
Marruecos 1,92 0,18 *** 2,11 0,21 ***
Otras procedencias 1,10 0,37   1,87 0,34 .
Rumanía 0,80 0,19   0,75 0,23  
Sin hijos 1     1    
Con hijos 0,93 0,12   0,58 0,14 ***
Fuente: Encuesta Nacional de Inmigración 2007. Instituto Nacional de Estadística. a No existe un número suficiente de registros de mujeres menores de 15 años para analizar las mujeres que emigran con hijos. En estos casos la categoría de referencia es ‘menos de 20 años’. b No existe un número suficiente de registros para estimar el coeficiente de esta categoría y se ha reagrupado en la categoría anterior, quedando ‘40 años y más’.
Sig. codes: 0 ‘***’ 0.001 ‘**’ 0.01 ‘*’ 0.05 ‘.’ 0.1 ‘ ‘ 1. S.E: error estándar.

La edad a la llegada es altamente significativa para las mujeres que llegan solteras, observándose que el riesgo se incrementa entre los 15 y 39 años en relación a las mujeres migrantes que llegaron antes de los 15 años. Por el contrario, en el caso de las mujeres que llegan casadas, el riesgo de tener el primer hijo es significativo a partir de los 30 años, pero en sentido opuesto a lo observado en las mujeres solteras; es decir, entre las casadas la probabilidad de tener el primer hijo después de migrar desciende significativamente a partir de esta edad.

El nivel educativo, como en los modelos previos, no es una variable significativa ni para las mujeres que llegan solteras ni para las que llegan casadas. Es decir, la probabilidad de tener un hijo después de emigrar es igual para todos los niveles educativos.

En el caso de las razones para emigrar no es significativa para las emigrantes solteras y solamente es significativa en las mujeres casadas en la categoría de «otras razones». Al respecto de esto último lo que se observa es que mientras el riesgo de tener el primer hijo es similar en las mujeres casadas que emigraron por motivos laborales y familiares, el riesgo es mayor cuando se emigró por otros motivos.

La posesión de la nacionalidad española como en los modelos precedentes no es significativa tanto para las mujeres solteras como casadas. En ambos tener el primer hijo después de migrar no se ve afectado por la posesión de la nacionalidad.

La región o país de procedencia es significativa y ejerce un efecto similar en los dos modelos. Las mujeres procedentes de Marruecos, resto de África y Ecuador tienen un riesgo mayor de tener el primer hijo que las europeas. Únicamente la categoría ‘otras procedencias’ tiene un riesgo inferior a las europeas en el caso de las casadas, y en el resto de categorías no existen diferencias significativas.

Por último, el número previo de hijos afecta al comportamiento reproductivo de las mujeres que llegan casadas, pero carece de importancia para las mujeres que llegan solteras. Es decir, mientras que una mujer casada y con hijos tienen un menor riesgo de tener un hijo después de emigrar que otra mujer casada sin hijos, en el caso de estar solteras el riesgo de tener este primer hijo no depende de la situación reproductiva previa. Muy posiblemente entre las mujeres solteras la probabilidad de tener un nuevo hijo puede depender de la formación de una nueva pareja, pero no de los hijos que ya se han tenido.

Conclusiones y discusiónTop

El análisis del nacimiento del primer hijo después de la emigración presenta un panorama complejo y heterogéneo del patrón reproductivo de las mujeres migrantes en España. Es decir, estos resultados corroboran la hipótesis general del estudio, en el sentido de que las diferentes condiciones en que llegan, en relación a su capital humano, a la propia cultura reproductiva de su sociedad de procedencia y a las condiciones familiares previas, dan como resultado diferentes riesgos o probabilidades de tener el primer hijo en el país de destino.

Ahora bien, al analizar los diferentes perfiles de mujeres migrantes, tomando en cuenta la situación familiar a la llegada, aparecen importantes diferencias en la significatividad y en la relación de algunas variables explicativas con el comportamiento reproductivo. Es decir, se constata la existencia de ciertas interferencias entre situación familiar y características individuales como lo planteábamos en nuestra hipótesis.

En este sentido, observamos el desigual efecto de la edad y el estado civil en función de la «presencia de hijos» a la llegada. En las mujeres que llegan sin hijos, se observa que cuanto mayor es la edad, mayor es el riesgo de tener el primer hijo. Sin embargo en las mujeres que llegan con hijos, la relación observada es a la inversa. De la misma manera, el estado civil se presenta como una variable altamente significativa para las mujeres que emigran sin haber sido madres, pero carece de significatividad para las mujeres que ya han tenido hijos antes de emigrar.

Con respecto a los perfiles definidos según el «estado civil a la llegada», se observan también diferentes efectos de la edad y del número de hijos previos. En las mujeres solteras el riesgo de tener el primer hijo tiende a aumentar con la edad a la llegada y, por el contrario, en el caso de las mujeres que llegan casadas, o no existe un efecto significativo o este tiende a disminuir con la edad. En cuanto al número de hijos antes de emigrar, dicha variable no afecta el riesgo de tener un nuevo hijo para las mujeres solteras, pero si para las casadas o con pareja.

Estos resultados permiten constatar la relevancia del lugar y cultura de procedencia, puesto que con independencia de la situación familiar a la llegada, se observa un mismo y significativo efecto en el riesgo de tener el primer hijo en todos los modelos. A su vez, la falta de significatividad de determinadas variables en algunos de los perfiles analizados, como la educación, la posesión de la nacionalidad, o los motivos para emigrar, es posible que solo se produzca en el caso del primer nacimiento tras la emigración. Sin embargo, cabe la posibilidad de que dichas variables afecten significativamente a los nacimientos de orden superior, lo cual no ha sido tratado en este trabajo.

La relevancia de las condiciones de llegada en el comportamiento reproductivo de la población inmigrante conlleva importantes implicaciones para la dinámica demográfica del país. Las posibles variaciones en la composición del colectivo inmigrante, tanto en su procedencia como en sus características sociodemográficas y familiares debido en parte al proceso de consolidación del flujo (y el freno de nuevas llegadas), pueden suponer una importante modificación de las tasas de fecundidad de dicho colectivo, lo cual afectará al número de nacimientos del conjunto del país, al margen de los efectos de la actual coyuntura económica. Futuros estudios, posibles en la medida en que aparezcan nuevos datos, deberán prestar especial atención a este proceso de consolidación y asentamiento de la migración, el cual puede afectar tanto positiva como negativamente a su nivel de fecundidad. Mientras que la llegada de mujeres mayores y con hijos, resultado del proceso de reagrupación familiar, afectaría negativamente a la fecundidad; por el contrario, la llegada de cada vez más mujeres por motivos familiares en lugar de económicos, podría suponer un incremento de la fecundidad del colectivo inmigrante. El resultado agregado dependerá del perfil mayoritario.

 

ALBERTO DEL REY POVEDA. Profesor Titular en el Departamento de Sociología y del Instituto de Iberoamérica de la Universidad de Salamanca. Sus investigaciones se centran en el estudio del impacto de la migración en la reproducción y sobre la integración de la población inmigrante con publicaciones en revistas como Population, Demographic Research, Papeles de Población o RIS.

MAR CEBRIÁN-VILLAR. Profesora Contratada Doctor en el Departamento de Economía e Historia Económica de la Universidad de Salamanca. Ha publicado en numerosas revistas de carácter nacional e internacional como Population, Industrial and Corporate Change, Journal of Iberian and Latin American Economic History sobre migración internacional y crecimiento económico.

RAFAEL GRANDE MARTÍN. Investigador postdoctoral en el Departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Salamanca. Es investigador del Proyecto “Procesos de integración de la población inmigrante en España”. Sus líneas de investigación se centran en el estudio de los procesos de integración y las remesas de la población latinoamericana en España.

JOSÉ-IGNACIO ANTÓN PÉREZ. Investigador postdoctoral senior en el Departamento de Economía de la Johannes Kepler University Linz. Ha publicado artículos sobre Economía Laboral, Economía Pública y migraciones en distintas revistas nacionales e internacionales y libros publicados por editoriales como Edward Elgar y Palgrave MacMillan.

ENRIQUE FERNÁNDEZ-MACÍAS. Investigador en Eurofound (Dublín). Sus líneas de investigación se centran en la estructura y la calidad del empleo y en las migraciones, y ha publicado en distintas revistas internacionales como Work and Occupations, Socio-Economic Review o Journal of Socioeconomics.

 

Agradecimientos:

Trabajo financiado por el proyecto de investigación CSO2010-16413 titulado “Procesos de integración de la población inmigrante en España: análisis de las trayectorias laborales y reproductivas” del Ministerio de Ciencia e Innovación. I.P. Alberto del Rey.

NOTASTop

[1] Trabajo financiado por el proyecto de investigación CSO2010-16413 titulado «Procesos de integración de la población inmigrante en España: análisis de las trayectorias laborales y reproductivas» del Ministerio de Ciencia e Innovación. Los autores agradecen los comentarios realizados por tres evaluadores anónimos, que contribuyeron a mejorar sustancialmente el trabajo.
[2]En el libro editado por Reher y Requena (2009Reher D-S. y M. Requena. 2009. Las múltiples caras de la inmigración en España. Madrid: Alianza Editorial.) se detalla, para las principales nacionalidades de migrantes en España –argentinos, ecuatorianos, colombianos, bolivianos, peruanos, rumanos, búlgaros y marroquíes–, el cambio en las características generales de estos migrantes durante el período 1997-2007.
[3] Como ejemplo de esta diversidad, señalar que el índice sintético de fecundidad en los tres principales países emisores de migrantes a España en 2007 era de 3,1 hijos por mujer en Ecuador, 2,4 en Marruecos y 1,3 en Rumanía (Population Reference Bureau 2007Population Reference Bureau. 2007. 2007 World Population Data Sheet. Washington, D. C.: PRB.).
[4] Toulemon (2004Toulemon, L. 2004. «Fertility among immigrant women: new data, a new approach». Population and Societies 400:1-4.) señala que de manera general el proceso de migración favorece la movilidad de las mujeres sin hijos o sin hijos dependientes.
[5] En este sentido, diferentes trabajos realizados con la encuesta ENI han mostrado como las diferentes características familiares y personales del migrante en el momento de llegada afectan a sus pautas de nupcialidad en España (Cortina Trilla, Bueno García y Castro Martín 2010Cortina Trilla, C., X. Bueno García y T. Castro Martín. 2010. «¿Modelos familiares de aquí o de allá? Cohabitación y fecundidad fuera del matrimonio entre los latinoamericanos en España». América Latina Hoy 55:61-84.; Sánchez-Domínguez, del Valk y Reher 2011Sánchez-Domínguez, M., H. de Valk y D. Reher. 2011. «Marriage strategies among immigrants in Spain». Revista Internacional de Sociología 69:139-166. http://dx.doi.org/10.3989/ris.2011.iM1.389; del Rey y Vono 2014(Del) Rey, A. y D. Vono. 2014. «Marrying after arriving: the role of individuals’ networks for immigrant choice of partner’s origin». Advances in Life Course Research 19:28-39. http://dx.doi.org/10.1016/j.alcr.2013.10.003).
[6] INE (2007).
[7] La inclusión de esta variable descarta la posibilidad de incluir una variable sobre la actividad laboral a la llegada debido a su alta correlación.
[8] El proceso de reconstrucción del estado civil a la salida-llegada se ha realizado de la siguiente manera:
a) En el caso de las mujeres que en el momento de la encuesta se declaran ‘solteras’ (variable ECIV), han sido clasificadas en nuestra variable, ‘situación marital a la llegada’, también como ‘solteras’.
b) En el caso de las mujeres que se declaran como ‘casadas’ en el momento de la encuesta, se ha cruzado el año de matrimonio (ANOMAT) con el año de llegada a España (ALLEx), para situar el matrimonio antes o después de la emigración. Aquellas cuyo matrimonio se ha producido después de emigrar se han catalogado como ‘solteras’ a la llegada, mientras que si el matrimonio fue antes de emigrar han sido catalogadas como ‘casadas o con pareja’ a la llegada.
c) En el caso de las mujeres que se declaran en el momento de la encuesta como ‘separadas’, ‘divorciadas’ y ‘viudas’, no se cuenta con información directa sobre el momento de ruptura ni tampoco sobre el momento de formación de la pareja. Para imputar dicho proceso en relación al momento de la migración se ha considerado la situación residencial en el momento de partida a España y en concreto la pregunta dónde vivía la pareja (DOVIPJ), la cual proporciona las siguientes categorías de respuesta: ‘Mismo Domicilio, Mismo Municipio, Misma Región, Mismo País, En España, Otro País, No Sabe, No tenía’.
Si declaran que vivían en el ‘Mismo Domicilio’ consideramos que la ruptura es posterior a la migración y por lo tanto su situación a la llegada era en calidad de ‘casada’. Si por el contrario señalan que su pareja vivía en otro domicilio (ya sea en el mismo municipio o fuera del municipio) o ‘No Sabe’, se considera que la ruptura es anterior a la migración, por lo tanto son catalogadas como ‘separas/divorciadas’.
Los casos de mujeres que indican que ‘No Tenían’ pareja en el momento de su partida a España y que actualmente están ‘divorciadas, separadas o viudas’ son los más problemáticos, ya que podría tratarse tanto de mujeres solteras en el momento de emigrar y que ha experimentado el proceso de unión y disolución con posterioridad a la migración o de mujeres que han sufrido una ruptura de pareja antes y de ahí que señalen que no tenían pareja antes de emigrar. Para la realización de la imputación del estado civil se ha tomado en cuenta la siguiente pregunta del cuestionario sobre el ‘número de hijos antes de emigrar’: aquellas mujeres actualmente separadas/divorciadas o viudas que señalan en el momento de emigrar que no tenían pareja pero que tenían hijos, imputamos la ruptura en un momento anterior a la migración; mientras que si por el contrario señalan que no tenían pareja y no tenían hijos, consideramos que el proceso de unión y ruptura es posterior a la migración.
[9] Alternativamente se podrían realizar interacciones entre estas dos variables con el resto de las variables independientes, aunque conllevaría un incremento considerable de categorías en las variables explicativas que dificultaría su interpretación.

BibliográfíaTop

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